Ya desde 2020 la provincia es foco de denuncias debido al manejo de la pandemia. A lo largo del año pasado miles de personas estuvieron varadas durante meses sin poder regresar a sus viviendas por decisión del gobernador.
“Sin la intervención del gobierno nacional, Formosa va a estallar el día que haya un hecho aberrante, como una muerte. No deberíamos esperar a eso. El Gobierno nacional debería estar metido de lleno en arreglar estos problemas en un marco democrático. Se dan todas las características para una intervención federal”, reclamó Cornejo al respecto.
A raíz de los hechos, Amnistía Internacional alertó recientemente por la violación de los derechos humanos en Formosa y reclamó la intervención del Poder Ejecutivo Nacional. Así, tras las detenciones de las dos concejalas que habían denunciado a Insfrán, Gabriela Neme y Celeste Ruíz Díaz, el organismo lo consideró “inadmisible en una democracia”.
Neme, enrolada en el peronismo disidente, y Ruiz Díaz, de la UCR, estaban manifestándose de manera pacífica el jueves pasado en la puerta de la Escuela N° 18 de la capital provincial junto a otros vecinos cuando fueron abordadas por varios efectivos policiales, quienes las esposaron y las llevaron a la Comisaría 1ª. El reclamo estaba motivado por la situación de 19 personas, que son obligadas a realizar el aislamiento en ese colegio a pesar de haber dado negativo en sus tests de coronavirus, según la letrada. Además de Amnistía Internacional, inmediatamente referentes de la oposición expresaron su repudio.
“Nunca me dijeron por qué me llevaban. Me tuvieron un buen rato detenida. Me quisieron sacar el teléfono, pero yo les dije que nadie me notificó que estaba incomunicada. Así que me lo dijeron verbalmente, pero a mí no me servía eso, me tenían que notificar. Después, ejerciendo la violencia física, me lo sacaron. Siempre tuve las esposas puestas y en un momento tuvo que venir la médica forense, que constató las lesiones que tengo en el cuerpo. Tengo lesiones en la espalda y las muñecas por los empujones que me dieron. Ejercieron la coacción de una manera simbólica demasiado fuerte y después la agresión física”, contó Ruíz Díaz, que junto a Neme fue liberada una hora y media después de que las llevaron apresadas.