El Gobierno anunciará en los próximos días mediante un decreto el nuevo aumento de jubilaciones y pensiones, el tercero del año, que regirá desde el mes de septiembre y garantizará que la recomposición de los haberes del sector pasivo se ubique por encima de la inflación.
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La nueva suba será la tercera que aplica la administración de Alberto
Fernández por la vía de un decreto luego de haber suspendido la fórmula de movilidad consagrada por la reforma previsional que el macrismo sancionó en diciembre de 2017 y de disponer la discusión de un nuevo mecanismo de actualización de los haberes, que debe definirse antes de fin de año.
La directora de Anses, María Fernanda Raverta, adelantó algunos detalles sobre el nuevo aumento que recibirán los jubilados en septiembre y disipó dudas sobre montos en tanto que anticipó en qué estado está la nueva fórmula de cálculo automático.
Raverta explicó que dado que la ley de movilidad se encuentra suspendida hasta fin de año, el nuevo aumento volverá a darse por decreto y los jubilados que cobran hasta dos haberes mínimos, entre 16.864 y 33.728 pesos, recibirán una suba que les permitirá ganarle a la inflación.
Respecto de la nueva fórmula de cálculo automático de los aumentos, Raverta aseguró en diálogo con Crónica, que "pensarlo hoy es un desafío, debido a la caída de ingresos que tuvo el Estado en sus distintas variables, pero es la responsabilidad que tenemos. Mucho de lo que va a pasar después de la pandemia se define ahora, durante. Es un tiempo que tenemos para pensar las mejores políticas públicas".
Consultada sobre si habrá Renta Unviersal Básica, destacó que "se está discutiendo, desde el Estado y también con organizaciones sociales, la iglesia y otros actores. Alberto Fernández dijo que empezamos desde los últimos para llegar a todos, y la pandemia aceleró eso. Poner a la Argentina de pie es generar más trabajo para los argentinos, y parte de los que cobran el IFE son trabajadores desempleados o que no están registrados".
Raverta explicó que "hay una política de reactivación que necesariamente tiene que ver con la producción y el empleo, y de ahí el consumo. Y dentro de ese esfuerzo hay que hacer la planificación estratégica e identificar a quiénes les va a costar más insertarse en ese esquema. Para ellos habrá una política pública que los asista, pero todavía no está definido cuál. Si de renta básica, de trabajo mínimo garantizado, de acompañamiento a padres y madres vía Asignación Universal por Hijo".
La dirigente social destacó además que "la Argentina que viene va a necesitar que todos puedan consumir y acceder a bienes que hoy no tienen. De la totalidad de respuestas que tuvimos, hubo un mensaje de una mamá que contaba que con la Asignación Universal y la Tarjeta Alimentar había vuelto a comprarle yogures a sus hijos, y con el IFE pudo comprar una heladerita".
