Mientras los investigadores avanzan en tomar las declaraciones indagatorias de los sospechosos, comienzan a trascender mayores detalles del escándalo por las presuntas coimas en la Justicia Federal que tiene al juez Walter Bento como principal sospechoso. La acusación sostiene que los pagos se efectuaban con propiedades y abultadas cantidades de dinero en dólares.

El expediente que sacude el ámbito federal tiene tres líneas principales de pruebas: el intercambio de mensaje entre los imputados, las declaraciones de testigos y los posteriores fallos judiciales de Walter Bento que beneficiaban la situación de los presos.

Los mensajes

La asociación ilícita, que según el fiscal Vega lideraba el juez, tiene un actor fundamental que fue asesinado el año pasado: Diego Aliaga. De una copia de la tarjeta SIM que se realizó sobre el número que utilizaba –el celular nunca apareció- surgen varios intercambios de mensajes, audios y llamados con el resto de la banda.

Generalmente, los sospechosos utilizaban la aplicación Telegram. Por esta vía, el 30 de septiembre de 2019, el abogado Martín Ríos –hoy detenido- le envió un mensaje a Aliaga: “Hola Diego. Presento mañana”, le consultó en referencia a uno de los tantos escritos con los que intentaron salvar la situación de Walter Bardinella Donoso, implicado como financista de una banda narco. Aliaga, a quien la mayoría de los imputados tenía agendado como “Fernández”, contestó “hace lo pasado (SIC)”.

El 16 de octubre, hubo otro intercambio telefónico entre Aliaga y Ríos. Este último le envió una foto de un escrito a mano sobre una suma de U$S800.000 :

Contado U$S150.000

Lancha U$S 70.0000

2 dptos U$S 480.000

30 días U$S 100.000

De la pesquisa surge que Bardinella comenzó a estar disconforme con el accionar del abogado Ríos ya que no recuperaba su libertad. Por esto comenzó a tener más relación con otro de los letrados imputados en la causa, Luciano Ortego. En un audio que le envió el 17 de diciembre de 2019 refiere: “Qué le voy a decir a ese gordo. Y más vale que me dé los U$S20.000 que me debe y me quedé corto me parece”.

Los testimonios

Diego Barrera, quien está detenido y confesó haber asesinado a su socio Diego Aliaga, es un testigo clave en la causa de las presuntas coimas. No sólo describió como era la operatoria sino también detalló que cobraban entre U$S700.000 y U$S1 millón.

En otros pasajes del expediente también se habla de adelantos de entre U$S20.000 y U$S40.000.

También declararon cuatro personas que están detenidas en una causa de contrabando quienes aseguraron que Diego Aliaga les pidió U$S200.000 de coimas a cambio de obtener la libertad, aunque hasta este momento la causa sostiene que esos sobornos no se concretaron.

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