Por segunda vez, la Justicia confirmó -por segunda vez- a una pareja como los principales sospechosos de matar a la jubilada Silvia Susana Rodríguez (74) en su casa de El Challao. Si bien Noelia Valeria Estrella (37) insistió con su desvinculación del crimen, un juez confirmó la prisión preventiva que le habían dictado en mayo pasado.
Una trabajadora sexual seguirá presa como cómplice del hombre que cometió el crimen de su madre adoptiva
Noelia Valeria Estrella (37) continuará imputada junto a Juan Manuel Ramírez (35) por el crimen de la jubilada Silvia Rodríguez (74) ocurrido en su casa de El Challao

Noelia Estrella continuará detenida por el crimen en El Challao.
En primera instancia, el juez Leonardo Camacho dictó la prisión preventiva de la trabajadora sexual y Juan Manuel Ramírez (35), el hijo adoptivo de la víctima fatal. Ambos fueron atrapados en la propiedad de la mujer asesinada con algunos de sus elementos cargados en su auto.
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De hecho, la defensora oficial Alicia Arlotta planteó que no se encontraron huellas ni rastros de la mujer en la escena del crimen. En una audiencia realizada en los últimos días, la defensa planteó que la Fiscalía no explicó de qué manera Noelia Estrella participó del asesinato.
El juez de segunda instancia, Federico Martínez, escuchó los planteos así como la réplica de la Fiscalía de Homicidios. Decidió rechazar la solicitud de la defensa y confirmó la prisión preventiva de la mujer. Es decir, Noelia Estrella continuará alojada en la cárcel mientras finalizar la investigación por el crimen.
El crimen en El Challao
El domingo 11 de enero, vecinos del barrio privado Cerro de la Capilla, de El Challao, notaron movimientos extraños en la casa de la jubilada Susana Rodríguez. No se la veía a ella, pero sí a su hijo adoptivo que sacaba elementos de la casa junto con una mujer, luego identificada como Noelia Estrella. En un auto VW Suran de la víctima había cargado una bordeadora, un ventilador de pie, una bomba de agua y el celular de la mujer.
Los lugareños llamaron al 911 y la Policía llegó al lugar. Se encontraron con la pareja en una mesa llena de polvo blanco. Era bicarbonato de sodio y se cree que lo mezclaron con cocaína y agua para fumar crack. Pero lo peor es que en una habitación, tapado con una sábana, estaba el cuerpo de la dueña del lugar. El crimen fue cometido mediante asfixia.
Juan Manuel Ramírez primero le dijo a la Policía que la dueña de casa estaba de viaje, pero luego admitió que estaba muerta en la habitación aunque esbozó que otro sujeto la había estrangulado durante una fiesta que realizó el viernes anterior a esa fecha en el lugar. La necropsia determinó que el crimen ocurrió en la tarde del sábado, lo que complicó la situación de los sospechosos.