Un hombre de 55 años baleó a su pareja, creyó que la había matado y luego se quitó la vida. La víctima sobrevivió al intento de femicidio y pelea por su vida.
Un hombre de 55 años baleó a su pareja, creyó que había muerto y luego se quitó la vida
Un hombre de 55 años baleó a su pareja, creyó que la había matado y luego se quitó la vida. La víctima sobrevivió al brutal ataque y pelea por su vida

La mujer recibió cuatro impactos de balas: Un hombre de 55 años baleó a su pareja, creyó que había muerto y luego se quitó la vida.
Una violenta situación ocurrida en la provincia de Santiago del Estero conmocionó a la comunidad de San Antonio Norte, una localidad ubicada a unos 20 kilómetros de la capital provincial.
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Un hombre de 55 años atacó a balazos a su pareja durante la madrugada, creyó que la había matado y luego se quitó la vida. Sin embargo, la mujer sobrevivió al ataque, fue trasladada de urgencia al hospital y continúa internada en estado crítico.
La investigación quedó a cargo de la Justicia provincial, que busca reconstruir cómo ocurrió el hecho y esclarecer las circunstancias que derivaron en el ataque.
El episodio ocurrió en una vivienda ubicada sobre la Ruta Provincial 211, en la localidad de San Antonio Norte.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, minutos antes del ataque, la mujer, identificada como Valeria Villalba, de 46 años, alcanzó a llamar por teléfono a su hija Ana para pedir ayuda.
Según trascendió, le manifestó que había mantenido una fuerte discusión con su pareja, Ubaldo Iñíguez, de 55 años.
Alarmada por la situación, la joven despertó a su pareja y ambos caminaron hasta la vivienda de la mujer, ubicada a pocos minutos de distancia.
Al llegar encontraron la casa cerrada y, pese a golpear la puerta en reiteradas oportunidades, nadie respondió. Ante el temor de que hubiera ocurrido algo grave, decidieron ingresar por una ventana que daba a la habitación principal.
Al entrar descubrieron una escena dramática. Iñíguez estaba sobre la cama con una herida de arma de fuego en la cabeza, un revólver apoyado sobre el pecho y parte del cuerpo colgando hacia el piso. A pocos metros se encontraba Valeria Villalba, tendida junto a la cama y con abundantes manchas de sangre.
La hija de la víctima llamó inmediatamente a la Policía y solicitó una ambulancia. Cuando los equipos de emergencia llegaron al lugar comprobaron que el hombre ya había fallecido, mientras que la mujer aún presentaba signos vitales, por lo que fue trasladada de urgencia al Hospital Regional de Santiago del Estero.
Los estudios médicos determinaron que la víctima había recibido cuatro impactos de bala: dos en el rostro, uno en el tórax y otro en la espalda. Debido a la gravedad de las heridas fue sometida a una intervención quirúrgica y permanece internada con pronóstico reservado.
Los investigadores sostienen como principal hipótesis que el agresor creyó haber matado a la mujer y posteriormente se disparó en la cabeza. No obstante, la investigación continúa para confirmar la secuencia de los hechos mediante pericias balísticas, análisis forenses y el estudio de otros elementos de prueba.
Entre las primeras actuaciones se dispuso el secuestro de los teléfonos celulares de la víctima y del agresor para analizar sus comunicaciones recientes, mientras que el cuerpo de Iñíguez fue trasladado a la morgue judicial para la correspondiente autopsia.
De acuerdo con la información aportada por familiares, Ubaldo Iñíguez había trabajado durante varios años como mozo en una reconocida confitería ubicada frente a la plaza Libertad de la capital santiagueña.
Tras el cierre del establecimiento comenzó a desempeñarse como albañil, aunque de manera ocasional seguía realizando trabajos vinculados con la gastronomía. Fue en ese ámbito donde conoció a Valeria Villalba, quien trabajaba como cocinera en eventos sociales.
Con el paso del tiempo iniciaron una relación sentimental y, hace aproximadamente cinco años, comenzaron a convivir en una vivienda construida sobre un terreno perteneciente al padre del hombre.
La mujer es madre de siete hijos y residía anteriormente en el barrio Avenida, de la ciudad de La Banda. Cuando decidió mudarse con Iñíguez lo hizo junto a su hijo menor, que actualmente tiene 12 años.
Una de sus hijas también vive en el mismo predio junto a su pareja, circunstancia que permitió una rápida respuesta cuando recibió el llamado de auxilio.
Los investigadores confirmaron que el niño de 12 años no se encontraba en la vivienda al momento del ataque. Según indicaron familiares del agresor, esa noche había decidido dormir en la casa de su hermana, ubicada en el mismo barrio, por lo que no presenció el episodio.
Mientras la mujer permanece internada y recibe atención médica intensiva, la Justicia continúa reuniendo pruebas para determinar con precisión cómo se desarrolló el ataque.
La causa es investigada bajo el protocolo previsto para hechos de violencia de género y busca establecer si existían antecedentes de conflictos o denuncias previas entre los integrantes de la pareja.
Fuente: ellitoral.com