La investigación por múltiples abusos sexuales en el seno de una familia radicada en Junín sumó un nuevo caso. El padre de la familia, que ya está señalado por haber vejado a su hija, ahora también fue imputado por un hecho contra uno de sus nietos.
Se sumó otro abuso sexual intrafamiliar en la megacausa que tiene detenidos al padre y sus 2 hijos
El padre de la familia, de 62 años, ahora también fue imputado por un presunto abuso sexual a uno de sus nietos
La megainvestigación, dividida en 3 causas, tiene imputados al hombre de 62 años y dos de sus hijos, uno de ellos perteneciente a la Policía de Mendoza -ver más abajo-.
El progenitor -se reserva su identidad para resguardar la de las víctimas- se encuentra detenido desde abril pasado, sospechado de abusar sexualmente durante años de una de sus hijas. Cumple el arresto en una casa ubicada en San Roque, Maipú, debido a que padece una enfermedad oncológica.
Pero ahora se sumó una nueva denuncia en su contra. La Justicia lo imputó por haber agredido sexualmente a uno de sus nietos desde 2019 hasta casi su detención, cuando la víctima tenía entre 7 y 12 años de edad. Según dijo el menor en una cámara Gesell, lo tocaba en sus partes íntimas cuando salía de bañarse.
Los otros abusos sexuales dentro del clan familiar
Todo comenzó cuando una de las hijas de la familia, de 35 años, rompió el silencio en los primeros meses de este año y reveló el secreto familiar que se escondía puertas para adentro. La mujer dijo que al menos entre los años 2014 y 2015 sufrió varios abusos sexuales, generalmente cuando se encontraba sedada porque su padre la obligaba a tomar medicamentos. Cuando se despertaba, se encontraba en ocasiones semidesnuda y con sus partes íntimas mojadas.
La primera investigación apuntó contra el progenitor de la denunciante. Debido a que la víctima dudaba sobre la paternidad de su hijo de 10 años, se ordenó una extracción de ADN para determinar si el padre era el abuelo. El cotejo dio resultado negativo respecto a ese hombre, pero los especialistas detectaron que la paternidad era compatible con otro integrante de la familia.
No fue difícil descubrir con quién. El match dio positivo con un registro genético que ya estaba cargado en la base de datos: el de su hermano de 29 años, que al ser personal policial se encontraba su perfil de ADN cargado en el sistema. El hombre, que prestaba servicios en la Policía Rural, fue detenido e imputado.
En tanto que otro hermano del clan familia también está detenido en una causa de abuso sexual contra una de sus hijas. En ese expediente, la víctima relató no sólo sufrir vejámenes similares a los que presuntamente cometía su abuelo con su tía, sino también golpes y maltrato infantil.




