Piottante-Libedinsky: lleva 12 años impune un doble crimen que conmovió a Mendoza

El asesinato del psicólogo y de su paciente, suceso por el cual está prófugo el único sospechoso, Mauricio Suárez, es uno de esos casos donde la ineficacia judicial es resonante

Este jueves se cumplirán doce años desde que el psicólogo Flavio Piottante y la paciente Analía Estrella Libedinsky fueron asesinados brutalmente en un dúplex de la calle Barcala de esta ciudad. También mañana comenzará la cuenta regresiva de tres años para atrapar al asesino. Ni un día más. O el caso quedará impune. Para siempre.

A $100. 000 fue duplicada recientemente la recompensa del Ministerio de Seguridad de Mendoza para quien aporte datos que permitan ubicar y detener al único sospechoso y prófugo: Mauricio Súarez. Pero ni así la fiscal de Homicidios Claudia Ríos ha obtenido una pista concreta. Ni un mísero llamado recibió en la oficina. El misterio sigue. Como desde aquellos helados días de julio de 2006.AgravadoLa causa judicial por el doble crimen se encaminaba a la prescripción, pero la última recalificación dispuso mantenerla vigente hasta al año 2021.

Técnicamente para la Justicia penal de Mendoza Mauricio Suárez cometió dos delitos: homicidio agravado por el uso de arma de fuego en perjuicio del psicólogo Piottante (recibió dos disparos) y homicidio criminis causa en perjuicio de la paciente Libedinsky, ya que la ahorcó para que no lo denunciara por el crimen del profesional que acababa de cometer.

Prisión perpetua es la única sentencia posible para pagar ambas atrocidades, siempre y cuando las pruebas materiales sean concretas e indubitables.FracasoDurante años a Mauricio Suárez se lo buscó a través de huellas que pudiera dejar en internet. Especial atención se puso en fechas importantes, como los cumpleaños de su hijo y de sus padres. Se incautaron computadoras y se chequearon diversas cuentas de correo electrónico. Pero nada se encontró.

Tampoco se lo ha detectado haciendo operaciones comerciales, al menos con su verdadera identidad, ni saliendo del país.

Los viajes de sus allegados también estuvieron bajo la lupa de los investigadores. Se tuvo en cuenta que, oportunamente, los desplazamientos de la familia de otro buscado, Alejandro Amitrano, condujeron a los pesquisas directamente a aquel prófugo, hoy condenado por la muerte de su hijita. Pero nada.Muchos aseguran que Suárez pudo haber muerto. Lo extraño es que nadie reclame por él. Ni sus padres, ni su hermano.

Y eso es lo que alienta a los pesquisas a no cerrar el caso. Hay tiempo para seguir buscándolo. Hasta 2021, dicen. Pero la sombra de la impunidad les lleva doce años de ventaja.Doce años despuésEl tiempo también ha pasado para quienes alguna vez tuvieron algo que ver con la investigación del caso Piottante-Libedinsky.

Daniel Carniello, el primer juez -por ausencia del titular- , se ocupa hoy de casos de violencia de género tras haber sido fiscal de delitos complejos.

Eduardo Martearena, el magistrado titular de 2006, pasó a ser fiscal instructor de delitos complejos y ahora es juez de sentencia. Semanas atrás integró un tribunal que resolvió apelaciones del caso Norma Carleti.

Santiago Garay es ahora uno de los fiscales que investigan los delitos económicos. Durante varios años tuvo el expediente de Piottante-Libedinsky sobre su escritorio. Encabezó diversas acciones y estrategias. Pero nada.

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