Un paso firme se cumplió en los últimos días en la investigación que tiene imputados a dos policías y uno retirado por un que sufrió una mujer en una dependencia del Ministerio de Seguridad hace 10 años.
En las últimas semanas, tras un audiencia oral que presidió el juez de Garantías Marcos Pereira, se dictó la prisión preventiva para los tres imputados por abuso sexual con acceso carnal agravado. De esta forma, los sospechosos continuarán detenidos en la Caballería de la Policía de Mendoza mientras avanza la investigación.
Fuentes indicaron que los individuos no serán trasladados por el momento a la penitenciaría provincial ya que corre riesgo su integridad física.
Lo cierto es que al fiscal departamental Fernando Giunta le restan pocas medidas para finalizar la investigación. Una de ellas es clave: los resultados de la comparación de ADN entre los tres imputados y el hijo que tuvo la víctima producto de los vejámenes.
Investigadores ligados al caso indicaron que si el examen arroja resultado positivo en uno de los sospechosos, el resto quedará vinculado de igual manera ya que con esto se probaría el testimonio de la víctima.
Por otro lado, restan incorporar los informes psicológicos de los acusados y las declaraciones de testigos a los cuales la mujer les relató el abuso sexual en la época en que ocurrió.
Hace una década
A mediados de 2006, una mujer de 30 años tenía una relación extramatrimonial con un policía. El uniformado la citó para reunirse en el cuartel de Caballería, ubicado en . Sin embargo, el efectivo no pudo asistir ni avisarle a la mujer que se ausentaría.
La víctima llegó hasta el lugar y se encontró con otros tres policías, quienes la sometieron sexualmente. Meses después, la muchacha tuvo un hijo producto de esas relaciones.
Si bien guardó silencio durante 10 años, a mediados de 2016 decidió denunciar el hecho y comenzó una puntillosa investigación liderada por el fiscal Giunta, con la colaboración de efectivos de la División Delitos contra la Integridad Sexual. El 28 de septiembre pasado se realizaron múltiples allanamientos donde fueron detenidos los dos acusados que todavía prestan servicio. En tanto, el policía retirado se entregó esa misma tarde ante las autoridades.
