Analía Rosa Peralta tiene 39 años. Está presa desde julio pasado y todo parece indicar que será así por varios años más. La mujer acusada del crimen de su propio bebé recién nacido en Las Heras. Este jueves, la supuesta enfermera oriunda de Turquía, recibió un revés judicial.
La falsa enfermera turca acusada del crimen de su bebé recién nacido seguirá en la cárcel
Analía Rosa Peralta (39), o su alter ego Nazli Ajathliaz, arriesga una pena de prisión perpetua por el hecho ocurrido en Las Heras

Analía Peralta arriesga una pena de prisión perpetua por el crimen.
Hace algunos días, las partes involucradas en la investigación comenzaron a discutir la prisión preventiva de Nazli Ajathliaz, como se hacía llamar la sospechosa. La Fiscalía consideró que debe continuar alojada en la penitenciaría ya que hay pruebas suficientes de un delito tan gran como cometer el crimen de su propio hijo apenas nació.
Este jueves fue el turno del defensor oficial Víctor Banco. Debido al caudal probatorio, el representante legal de la causa no se opuso al pedido de prisión preventiva. Tampoco planteó una modalidad de arresto domiciliario ya que al mujer prácticamente no tiene personas de confianza en Mendoza que se puedan hacer cargo de esa situación.
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De esta forma, el camino quedó allanado para la jueza María Cristina Pietrasanta, quien el jueves mismo dictó la prisión preventiva de Analía Peralta. Si no hay sorpresas, todo indica que la mujer permanecerá en la cárcel hasta llegar a un juicio por jurado donde podría ser condena a prisión perpetua por el crimen del bebé.
El crimen del bebé recién nacido
Analía Peralta tenía una vida paralela. Su relato era que se llamaba Nazli Ajathliaz, que había nacido en Turquía, que a los 3 años murieron sus padres, que se radicó en Mendoza junto a sus abuelos, que era enfermera del hospital Lagomaggiore y que estudiaba en la Universidad Nacional de Cuyo para ser médica clínica. Nada de eso era verdad.
Bajo esa pantalla había conocido por Facebook a un hombre en agosto de 2024, con quien comenzó a convivir en el garaje de la casa de su familia que ambientaron como una habitación.
Sin embargo, meses después se fue de esa propiedad del barrio Vicente Martino de Las Heras asegurando que tenía que visitar a un hijo que tenía en Chile porque iba a ser operado del corazón. Le dejó un carta de despedida a su pareja donde le explicaba esto y le daba una noticia: "Ahora me entero que estoy embarazada por un test que me hice. Pero no te preocupes, me lo voy a sacar. No le digas a nadie. Por eso tenía tantas nauseas”.
Este escrito, de puño y letra de Analía Peralta, es una de las tantas pruebas que hay en la investigación por el crimen que se inició aquel 15 de julio de 2025.
Nazli Ajathliaz había vuelto a convivir con el hombre. Esa mañana su suegra y cuñada notaron que tenía conductas llamativas. Comenzó a tirar baldes con agua y sangre hacia el exterior. Al ser consultada, le dijo a su familia política que estaba descompuesta.
Cuando ingresaron al lugar, notaron que la mujer estaba manipulando un cúter con sangre. La explicación fue que estaba cortando unos trapos. Ese elemento fue secuestrado en la causa y se cree que lo manipuló para cortar el cordón umbilical del bebé recién nacido que metió en una bolsa y lo escondió debajo de la cama.
Los familiares de su pareja llamaron a la ambulancia y la mujer fue trasladada al Lagomaggiore, donde decía que trabajaba supuestamente.
Personal de la Policía Científica trabajó en la habitación. El Cuerpo Médico Forense (CMF) realizó la necropsia. Estos informes dejaron en claro un dato clave: el bebé había nacido con vida y luego murió por asfixia al ser ingresado a la bolsa. Por eso, el caso se calificó como un crimen y ahora la situación de Analía Peralta es complicada.