Asesinato

"Me la mandé": tuvo relaciones con una mujer y luego le pegó en la cabeza con un bloque de cemento

Jonathan Tejada Peralta enfrenta cargos por "homicidio agravado por alevosía y razones de género". Cómo fue el crimen del que está acusado

El Ministerio Público Fiscal de La Rioja solicitó formalmente la pena de prisión perpetua para Jonathan Tejada Peralta, único acusado del brutal asesinato de Susana Romero, una trabajadora sexual de la capital riojana que murió tras un encuentro con el acusado.

El pedido fue impulsado por los fiscales Rafael Diego López y José Oliveros Icazatti, quienes consideran que las pruebas recolectadas son "contundentes, suficientes y concordantes" para demostrar la responsabilidad penal del imputado en la muerte de la trabajadora de la calle.

crimen la rioja
La víctima y el acusado

La víctima y el acusado

Los hechos: un encuentro que terminó en tragedia

El crimen se remonta a la madrugada de enero de 2022. Según la reconstrucción judicial, Tejada Peralta contactó a la víctima a través de la red social Facebook para contratar sus servicios. Alrededor de las 6 de la mañana, la recogió en la zona de la rotonda del Portal de San Nicolás y la trasladó a su vivienda, ubicada en el barrio La Florida.

Una vez en el domicilio, y tras mantener relaciones, se habría desencadenado una fuerte discusión motivada por el precio del servicio. En ese contexto de violencia, el acusado atacó primero a Romero con un cuchillo, provocándole múltiples heridas. El ataque culminó de manera atroz cuando el agresor le arrojó un bloque de cemento en la cabeza, causándole un traumatismo craneoencefálico severo que le provocó la muerte de forma inmediata.

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El Ministerio Público Fiscal de La Rioja solicitó formalmente la pena de prisión perpetua para Jonathan Tejada Peralta

El Ministerio Público Fiscal de La Rioja solicitó formalmente la pena de prisión perpetua para Jonathan Tejada Peralta

Una confesión y pruebas irrefutables

Uno de los pilares de la acusación es el testimonio de un allegado al imputado. Según este testigo, Tejada Peralta le habría confesado el crimen poco después de cometerlo con la frase: “Me la mandé, gordo; la maté”.

Además de este testimonio, la fiscalía presentó:

  • Registros fílmicos y pericias telefónicas: Que confirman el encuentro y el trayecto hacia la vivienda.

  • Informes de autopsia: Que corroboran la mecánica de la agresión y la violencia ejercida.

  • Evidencia de encubrimiento: Se demostró que, tras el asesinato, el acusado intentó limpiar la escena del crimen y deshacerse de rastros biológicos, lo que para los fiscales refuerza su "conciencia de culpabilidad".

Para los fiscales López e Icazatti, la conducta de Tejada Peralta evidenció una "clara intención dolosa de causar la muerte" dentro de un contexto de extrema desigualdad de poder. Por este motivo, la causa ha sido caratulada como “Homicidio agravado por alevosía y por razones de género (femicidio)”, delito que en el Código Penal argentino solo contempla la pena de reclusión perpetua.