En un hecho que provocó una profunda conmoción, el hombre que había asesinado a su hijo de 8 años en agosto pasado para enviarle un mensaje a a su ex pareja, fue encontrado muerto en las últimas horas en una celda de la Unidad Penitenciaria de Melchor Romero, en La Plata, donde se encontrada detenido a la espera del juicio.
Conmoción: el hombre que había asesinado a su hijo de 8 años, se suicidó en prisión
El hombre que en agosto pasado había asesinado a su hijo de 8 años para provocarle un castigo a su mujer, se suicidó en una celda del penal de Melchor Romero, donde esperaba el juicio

Conmoción: el hombre que había asesinado a su hijo de 8 años, se suicidó en prisión.
Foto gentileza tn.com.arAlejandro Ruffo, de 52 años, estaba en prisión por haber asesinado a Joaquín, su único hijo que tenía 8 años, en su casa de Lomas de Zamora. El asesino fue encontrado inconsciente en la celda Nº 85 de la Unidad Penitenciaria N° 34 de Melchor Romero y los médicos confirmaron su deceso.
Fuentes oficiales informaron que el personal de la prisión realizaba una recorrida de rutina cuando escuchó gritos provenientes del Pabellón N° 4 de Unidad Penitenciaria de los internos que pedían auxilio luego de encontrar al detenido inconsciente, tras haberse colgado con una sábana a los barrotes.
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Fuentes del Penal de Melchor Romero revelaron que el parricida logró atar un extremo de la tela de la sábana a la ventana de la celda, mecanismo con el cual consiguió su objetivo, el mismo que había intentado concretar luego de asfixiar a su propio hijo.
Ante la compleja situación, intervino la UFI N° 3 del Departamento Judicial La Plata, cuyas autoridades ordenaron la apertura de actuaciones por “suicidio”. El cuerpo de Ruffo fue trasladado a la Morgue Judicial platense para la realización de la autopsia.
Ruffo se encontraba detenido en la prisión Melchor Romero desde el año pasado, bajo la carátula de “homicidio triplemente agravado por el vínculo, por alevosía y con el fin de causar sufrimiento a su cónyuge”, después de asfixiar a su hijo porque su esposa le había pedido el divorcio.
El ahora fallecido fue encontrado gravemente herido, ya que había intentado quitarse la vida tras cometer el crimen de su hijo, pero no logró su objetivo y se recuperó semanas después en el Hospital Gandulfo, donde confesó el asesinato y los motivos por los cuales tomó semejante actitud.
Joaquín había sido asesinado en la mañana del martes 5 de agosto pasado en su casa de Lomas de Zamora, donde vivía con su papá, Alejandro Ruffo, y su mamá, Natalia Ciak, quien por esos días le había pedido el divorcio a su pareja. El hombre aprovechó que se encontraba solo con el niño para asfixiarlo mientras dormía. “Le tapó la cabeza con una almohada”, reveló la mamá Natalia en una entrevista con el canal TN.
Ambos estaban atravesando un proceso de separación y hacían terapia de pareja de forma individual. En aquel momento Ruffo prometió irse de la casa en pocos días, pero mientras tanto seguía ejerciendo hechos de violencia verbal hacia la mujer. “Estaba celoso de la relación que tenía con mi hijo”, aseguró Ciak consultada sobre esa versión.
La mamá aseguró que Ruffo no presentaba problemas mentales ni de comportamiento confuso, como se había mencionado en un primer momento.
El día del brutal asesinato, el hombre le preparó un café a Ciak y luego la llevó a tomar el transporte contratado que la trasladaba a su trabajo los tres días de la semana que asiste de forma presencial a la oficina donde trabaja. Más tarde, Ruffo debía llevar al niño al colegio, pero ese día no lo hizo.
La mujer sospechaba que algo extraño estaba ocurriendo, ya que cada vez que llegaba a la escuela Joaquín le avisaba por videollamada o por mensaje de WhatsApp. Sin embargo, ese día el mensaje no llegó y comenzó a preocuparse. Sin dejar que pasaran los minutos, llamó al colegio para saber si su hijo había llegado y obtuvo la respuesta menor esperada: “Joaquín no vino hoy al colegio”.
Al enterarse que Joaco -como le decía la mujer- no había ido al colegio, buscó contactarse con Ruffo y durante el tenso diálogo le preguntó por qué no había llevado al niño y por qué había publicado estados agresivos a las redes. Ruffo le pidió que se quedara tranquila, que borraría esas publicaciones asegurándole que su hijo estaba durmiendo. “Cuando dijo eso, ya lo había matado”, sostuvo la mujer.
Inmediatamente Natalia se comunicó con la Policía, al sospechar que Ruffo se había llevado al niño de la casa, y cerca de las 10 abandonó su trabajo porque pensó que algo grave estaba ocurriendo.
Al llegar a su casa ubicada en la calle Eustaquio Díaz Vélez , donde una patrulla policial la esperaba, ingresó y se encontró con uan escena espeluznante, ya que el hombre estaba en el living ensangrentado aunque con signos vitales por lo que fue trasladado al Gandulfo, mientras que el niño estaba muerto en su habitación.
Al conocerse en las últimas horas la muerte de Ruffo, la UFI N° 3 del Departamento Judicial La Plata tomó intervención en el caso, tras darse la notificación de la muerte del asesino y se abrió una causa caratulada como “suicidio”.