Gastón Alto sonríe y no deja de hacerlo ni un minuto. El mendocino acaba de ganar el Grand Prix de tenis de mesa realizado en nuestra provincia y la alegría es única para él, otra vez profeta en su tierra, capítulo mil.
En su doble vida, Gastón Alto se hace un ocho para estar en sus dos funciones: el lado del jugador que compite en Europa de manera profesional más la dirección técnica del seleccionado: "Trato de acomodarme para cumplir y estar a la altura en mis dos roles. Cuesta pero venimos bien. Sigo compitiendo en Europa y entrenando a los chicos que representan al país".
Sabiendo que el final se acerca y que está cada vez más próximo, el mendocino activa el balance y la nostalgia: "Miro para atrás y valoro todo el camino. Creo que pude haber sido mejor pero no me puedo quejar, tanto con lo bueno como con lo mano de mi carrera. Vivo todo con la intensidad a flor de piel y así será siempre".
Lo que viene para Gastón Alto
En dos semanas, el tenimesista mendocino volverá a Europa para competir en modo jugador en Primera División en España y Portugal más algunos partidos en tercera división en Francia. En su rol de entrenador, el gran objetivo será el Panamericano de Estados Unidos: "Tenemos un cierre de año movido e iremos por todo".
