Finalmente, después de 8 partidos sin victorias, Miguel Ángel Russo pudo festejar un triunfo en su tercer ciclo como DT de Boca y fue por 3 a 0, en Mendoza, ante Independiente Rivadavia.
"En Argentina hoy no tenés a un equipo que decis 'a este le gano 5-0', el de hoy fue un rival muy competitivo. En definitiva, hay que estar preparado para todo, tenemos que mejorar y elevar los niveles, ahora vendrá un partido difícil de local que hay que estar preparados, en el fútbol argentino cambia todo permanentemente. Boca tiene un plantel fuerte y grande, habrá que elegir cada partido a los mejores que están y a los que necesitamos", dijo Miguelo satisfecho en la conferencia de prensa.
Con la espalda que tiene al ser el último entrenador ganador de la Copa Libertadores, pero también con el protagonismo de las dos peores rachas de la historia del club, el ex técnico de San Lorenzo realizó dos modificaciones en el equipo, y respaldó a dos de los futbolistas más cuestionados: Edinson Cavani y el chileno Carlos Palacios.
Pese al contexto negativo, Russo fue aplaudido y recibió todo el cariño de los hinchas de Boca, quienes lo respetan más allá de todo.
"No lo siento como un respaldo del plantel, nosotros venimos bien, hablando mucho, dialogando mucho, es normal y natural eso, hablamos de lo bueno y lo malo, para poder crecer, marcamos una línea para que crezcan y tengan alto nivel, esto es Boca", reconoció el entrenador.
Un tema recurrente es la edad del DT, quien a sus 69 años sigue disfrutando del mundo del fútbol. Russo no salió prácticamente a dar indicaciones en la primera parte, mientras que en el segundo tiempo se lo observó sentado en una silla, en un momento que recorrió todas las redes sociales.
Los cambios de Russo: del enojo de Cavani a los goles decisivos
Los cambios de Russo en la segunda parte fueron lógicos, con la intención de ampliar el resultado favorable. Ingresaron Zeballos, Velasco, Giménez (tuvo una chance clara de gol) y Alarcón, aunque ninguno generó mucho peso ofensivo al principio. Otra de las imágenes virales muestra un claro gesto de enojo de Cavani al ser reemplazado.
Sin embargo, fue Exequiel Zeballos, también mirado de reojo por muchos hinchas luego del Mundial de Clubes y bancado por el propio Russo, el que terminaría ampliando el marcador a favor de Boca. Un minuto después, fue Alan Velasco, otro futbolista en la misma situación, el que puso las cifras definitivas.
Russo tuvo premio en una noche donde se jugaba todo. El resultado en Mendoza puede ser el aire que Boca necesitaba, con un triunfo que lo deja a tiro para ingresar a la zona de clasificación a Copa Libertadores, y que permite, por qué no, ilusionarse con crecer en un torneo que acaba de comenzar.
