Independiente Rivadavia tiene en su horizonte el desafío ante Platense por Copa Argentina. Con los trabajos enfocados en esa meta, el equipo tendrá este miércoles su primer desafío del semestre.
“Con Mati Valenti compartimos inferiores en Gimnasia de La Plata, somos muy amigos y nos seguimos mucho. Por la diferencia horaria con Rusia, me costaba ver los partidos. Pero siempre veía resúmenes y la verdad que el equipo hizo un torneo interesante. Y creo que con la calidad que tiene el grupo, está para grandes cosas”, contó el oriundo del Lobo del Plata.
Jugar en Rusia y volver al fútbol argentino
Tomás Muro jugó en el Orenburg de Rusia donde sufrió una lesión ligamentaria y tuvo continuidad en pocos partidos. Sin embargo su paso por Rusia fue positivo. “Es un país muy lindo, con mucha cultura, distinta a la nuestra. Cuando llegué allá me di cuenta que se vivía muy tranquilo. La guerra pasa por el otro lado y no se habla mucho”. En cuanto al fútbol, completó: “Es muy físico, corren mucho y traban. No es tan técnico y tampoco tienen tanta sangre. No lo viven como nosotros”.
En ese sentido, el ahora jugador de la Lepra relató cómo vivió el último tiempo en el fútbol exterior y cómo se dio su regreso al fútbol argentino. “Los últimos seis meses no estaban saliendo las cosas muy bien, cambiamos de técnico y fue complicado. Así que cuando me presentaron este proyecto, me encantó. Para reencontrarme a mí mismo, volver a tener confianza y poder ayudar al club a cumplir sus objetivos”.
Sobre su posición en cancha, aclaró: “En Rusia me hicieron jugar de 5 y yo era enganche. Así que me adaptaba o no jugaba. Acá vengo a jugar de mi posición natural que es de enganche”.
La anécdota con Diego Armando Maradona
Cuando jugaba en Gimnasia y Esgrima de La Plata, Tomás Muro tuvo la fortuna de coincidir con Diego Armando Maradona y disfrutar de alguna que otra anécdota. “Verlo (a Maradona) ya te ponía la piel de gallina. Me tocó compartir entrenamientos. Tengo una anécdota con él: yo había subido a hacer fútbol, y era el encargado de manejar la pelota parada en mi equipo, cerca de mitad de cancha pateábamos, y él se me acerca y me dice ‘pateá al arco’. Yo pateo y la tiro re lejos, y él me dijo ‘bien, bien’ (risas)”.
