La Liga española, por medio del Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), determinó multar al Fútbol Club Barcelona por su accionar en el último mercado de pases respecto del intento de fichaje de Julián Álvarez.
Barcelona fue multado por el caso Julián Álvarez
El 30 de junio del 2026, Atlético de Madrid denunció al Barcelona ante la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y la FIFA por contactos mantenidos directamente con Julián Álvarez, sin intermediar con el club dueño de su pase hasta 2030 (con una cláusula de rescisión de 500 millones de euros).
Por "negociar con un jugador con contrato en vigor durante el periodo protegido", argumentó en su momento el entonces consejero delegado del Aleti, Miguel Ángel Gil Marín.
Ese período protegido está vinculado con la edad del jugador al momento de firmar el contrato. Comprende tres temporadas completas o tres años para el caso de futbolistas de entre 23 y 28 años.
La resolución del Comité confirmó una conversación entre Fernando Hidalgo, agente entonces de Julián Álvarez, y Deco, director deportivo azulgrana, el 15 de mayo de 2026. Según el medio Iusport, el primer contacto formal entre el Atlético de Madrid y el Barcelona por el fichaje del argentino vino a darse el 28 de mayo.
Además, existió un mensaje de Gil Marín (consejero del Atlético) hacia el representante de Julián, el 18 de mayo, donde se le manifestó al agente una valoración del jugador. Sin embargo, desde el Atlético de Madrid argumentaron que dicha información no constituía una autorización para negociar en nombre del club.
Y el fallo resolvió en favor de la entidad colchonera ya que distinguió el hecho de comunicar una valoración económica del futbolista y otorgar un mandato para negociar su salida.
El Comité de Disciplina dio lugar al reclamo del Aleti y consideró la falta del Barcelona en el marco del artículo 133, que refiere al incumplimiento de obligaciones reglamentarias no tipificado específicamente como grave o muy grave. Pese al rótulo, el organismo decidió multar al club culé con un castigo económico de 602 euros. El club azulgrana puede recurrir ante el Comité de Apelación dentro de un plazo de diez días para revocar la decisión.
