Grandes fueron las protestas de los jugadores de Godoy Cruz al árbitro chileno Francisco Gilabert, tras el segundo gol de Gremio, y cuando los mendocinos estaban en su mejor momento, igualaban 1 a 1, y merecían ponerse en ventaja.
Los jugadores tombinos protestaron por la clara infracción, pero tanto el VAR, como el propio juez Gilabert, al revisar la jugada, sólo buscaron si había existido posición adelantada de Aravena al recibir el pase de Olivera y desoyeron el pedido de mano y nulidad del tanto Gaúcho.
