La derrota ante Universidad Católica por 1-0 aceleró los tiempos en Boca. Con el fin del interinato de Claudio Úbeda decretado para fines de junio, la dirigencia liderada por Juan Román Riquelme apunta a dos perfiles de fuerte liderazgo para afrontar el repechaje de la Copa Sudamericana.
Juan Román Riquelme, en medio de las críticas, definirá el futuro DT de Boca y hay dos candidatos
Con el fin del ciclo de Claudio Úbeda, la dirigencia de Boca liderada por Juan Román Riquelme apunta a dos perfiles de fuerte liderazgo para afrontar el repechaje de la Copa Sudamericana.
Riquelme tiene que tomar decisiones.
La Bombonera habló, y su veredicto fue inapelable. La dura derrota por 1-0 frente a Universidad Católica de Chile no solo sepultó las ilusiones de Boca Juniors en la Copa Libertadores de América —dejándolo condenado al tercer puesto del Grupo D—, sino que además le puso un punto final abrupto al ciclo de Claudio Úbeda al frente del primer equipo. El técnico se retiró del estadio bajo una ruidosa reprobación del público en lo que significó su último partido al mando.
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Ante este panorama, la dirigencia encabezada por el presidente Juan Román Riquelme se movió con rapidez institucional: se determinó que no se le renovará el vínculo a Úbeda (el cual vence formalmente a fines de junio) y se dio inicio a la búsqueda de un reemplazante de jerarquía internacional. El objetivo inmediato no es menor: reestructurar el plantel y el funcionamiento futbolístico para afrontar con éxito el repechaje clasificatorio a los octavos de final de la Copa Sudamericana.
En las primeras líneas de la carpeta del Consejo de Fútbol sobresalen dos nombres propios con realidades contractuales complejas pero perfiles seductores: Néstor Lorenzo y Antonio “El Turco” Mohamed.
La elección de Lorenzo y Mohamed no es caprichosa ni responde a una simple urgencia de nombres. Tras el desgaste del último interinato, la conducción de Boca entiende que el equipo requiere un “piloto de tormentas” con características muy específicas: espalda ante la presión mediática, experiencia internacional probada y capacidad de gestión de un vestuario de alta competencia.
Néstor Lorenzo: rigor táctico y mentalidad de selección
El actual director técnico de la Selección de Colombia es el principal anhelo del Consejo de Fútbol por varios motivos estructurales. Lorenzo ha demostrado una enorme capacidad para armar equipos equilibrados, sólidos en el retroceso y sumamente pragmáticos. Boca ha sufrido una marcada irregularidad defensiva en el plano local e internacional, y el perfil del ex ayudante de José Pékerman garantiza una fisonomía táctica estricta.
Su día a día en el seleccionado colombiano, lidiando con figuras que militan en las principales ligas de Europa, le otorga el roce y la autoridad necesarios para plantarse en un vestuario complejo como el del Xeneize. Su presente es el principal obstáculo. Al estar consolidado en Colombia la dirigencia de Boca debería iniciar una compleja ingeniería de negociación para lograr la desvinculación de la federación de ese país, tras el Mundial 2026.
La opción de Mohamed
La opción de Mohamed ofrece un contraste interesante y una viabilidad operativa mucho más directa para las necesidades urgentes del club. El “Turco” es un entrenador con un largo historial de éxito en torneos de eliminación directa, tanto en el fútbol argentino (donde supo ser campeón sudamericano) como en la exigente Liga MX de México. Para un Boca que debe jugar un repechaje a todo o nada en la Sudamericana, su perfil es ideal.
Mohamed se destaca por ser un gran motivador, capaz de cambiarle la mentalidad a planteles golpeados en tiempo récord. Sus equipos suelen ser verticales, ofensivos y con mucho carácter, una cualidad que el hincha “Xeneize” reclama tras la pasividad mostrada en las últimas jornadas de la Copa Libertadores.
Actualmente, en los Pumas de la UNAM (Club Universidad Nacional), su salida requeriría una negociación de club a club. Sin embargo, su conocimiento absoluto del fútbol argentino y su deseo histórico de dirigir a una institución de la magnitud de Boca lo posicionan como la alternativa más viable y de rápida resolución.
El repechaje como prioridad absoluta
El próximo semestre no otorgará períodos de gracia. Quien asuma la conducción técnica en reemplazo de Claudio Úbeda se encontrará con un plantel obligado a dar respuestas inmediatas desde el primer minuto. La Copa Sudamericana pasa a ser el objetivo prioritario para salvar el año internacional de la institución, regularizar las finanzas y calmar las aguas de la política interna del club, donde los socios exigen resultados acordes a la historia de la camiseta. La carrera por el banco de suplentes ya comenzó, y la decisión final de Juan Román Riquelme marcará el rumbo del proyecto futbolístico de Boca Juniors.
Por haber quedado tercero en su grupo de la Copa Libertadores, a Boca le corresponde iniciar la serie en condición de local y definir la llave en Chile, donde O’Higgins será local en Rancagua.
El partido de ida se disputará en La Bombonera el miércoles 22 de julio y la revancha tendrá lugar en el Estadio Codelco El Teniente el miércoles 29 de julio.
Para el “Xeneize”, estas fechas representan la primera gran final de un ciclo nuevo que no admitirá transiciones lentas ni dobles discursos. Luego vendría Recoleta de Paraguay y el camino marca una posible semifinal con River, pero esa será otra historia.