Carlos "Loco" Salinas falleció este martes a los 70 años dejando un profundo dolor en el fútbol argentino que está de duelo. El mediocampista tuvo una carrera algo excéntrica ya que se coronó campeón con River y Boca, pero también vistió la camiseta de Chacarita, Argentinos Juniors e Independiente.
Duelo en el fútbol por el fallecimiento de Carlos "Loco" Salinas
La página oficial de Boca fue la que anunció el deceso del mediocampista, señalando que "sufrió el retiro del fútbol" . Asimismo, revelaron que el ex futbolista contó con el apoyo de la mutual Xeneize hasta el último día de su vida.
Fue un personaje singular, por lo que el apodo de "Loco" le sentaba como anillo al dedo por múltiples razones. Cuando jugaba en Chacarita le partió la ceja a Abel Alves (entonces jugador de Boca). Días después, Rubén Suñé y Jorge Ribolzi fueron a buscarlo al entrenamiento: la discusión terminó a las piñas y con los tres en la comisaría.
Se dice que, cuando defendía los colores de River, llevaba la camiseta de Boca debajo. En otra oportunidad, agredió al árbitro Abel Gnecco y le aplicaron una sanción de 25 fechas.
Además, durante su paso por Argentinos Juniors, fue uno de los artífices que facilitó la llegada de Diego Maradona al conjunto de La Ribera.
Carlos Salinas: una carrera de locos
El 20 de febrero de 1956 Salinas nació en San Miguel de Tucumán y comenzó su carrera profesional en River, donde logró debutar en 1974 y consiguió ganar dos títulos en 1975 que fueron icónicos: son los que permitieron cortar una sequía de 18 años.
Después pasó a Chacarita y su buen rendimiento le permitió llegar a Boca por exclusivo pedido de Juan Carlos Lorenzo; la apuesta fue buena, fue fundamental en la Copa Libertadores de 1978 y le convirtió un gol a River en la semifinal que el Xeneize se impuso por 2 a 0.
Meses después convirtió un golazo en la final de la Copa Internacional ante Borussia Monchengladbach donde dejó a dos rivales atras para definir cruzado y se consagró Campeón del Mundo.
Luego pasó a Argentinos Juniors donde convirtió el penal que mandó al descenso a San Lorenzo, jugó en Independiente dos años para después tener experiencias en Colombia en el fútbol del ascenso.
Cuando se retiró no le encontró la vuelta a su vida fuera de las canchas y, tal como informó el sitio oficial de Boca: "sobrevivía con ayuda de la Mutual de Ex Jugadores del Club".
El Xeneize lo despidió con una frase contundente: "En Boca, sin duda, dejó una marca. Nunca escatimó coraje cuando se puso la camiseta azul y oro".
