Demostrando su crecimiento constante en el boxeo profesional, y pensando en su inserción en el plano internacional, Alfredo Coki Soto expuso por primera vez su corona sudamericana de peso ligero y lo hizo con éxito este sábado por la noche en Buenos Aires.
El boxeo internacional es muy complicado para los boxeadores argentinos, con poca exigencia y competencia en el ámbito local, y que al proyectarse al plano internacional se encuentran con un marcada diferencia de ritmo y experiencia.
Soto venía de noquear contundentemente al colombiano Carlos Rayo en poco más de 2 minutos de combate, y este sábado se encontró con un rival también zurdo, mañoso y exigente, que lo hizo trabajar y mucho al nacido boxísticamente en el club Tres Acequias de Medrano, Junín.
El chileno Domínguez supo achicarle espacios, tratar de anular la zurda de Coki y hacer su trabajo en el infight. Pero aunque le costó encontrar la distancia para su bombazos, el mendocino fue sumando castigo y en el sexto se vieron los frutos.
La palabra de Coki Soto
Tras el triunfo que lo deja al juninense con 19 triunfos, 12 por la vía del KO; 1 derrota y 0 empates, Coki Soto demostró autocrítica y humildad a la hora de analizar lo realizado en el ring de la FAB.
"Estamos muy contentos por este triunfo. Tuvimos una lida batalla con un rival duro y complicado, mañoso, que metía mucho la cabeza. Este es el tipo de peleas que a mi me hacía falta y ayuda para seguir creciendo", explicó en exclusiva Coki Soto tras su triunfo en la FAB, donde no peleaba desde sus años de amateur.
"Es muy importante este tipo de rival, que brindar experiencia. Queda mucho por trabajar en el gimnasio, mi rival. Me comía mucho la mano de atrás, bajaba la derecha mía. Me vino bien frustrarme, saber resolver. Tengo que entrenar mucho más la defensa en gimnasio y todo sirve para mejorar", cerró el actual dueño del título Sudamericano de peso ligero.
