El Gran Premio de Gran Bretaña quedará guardado en la memoria como el escenario de una de las actuaciones más destacadas de Franco Colapinto con la escudería Alpine. Tras un comienzo complicado en el fin de semana el corredor nacido en Pilar completó una carrera sensacional sobre el veloz trazado de Silverstone.
Su noveno puesto definitivo no solo significa cosechar un par de unidades vitales para el campeonato, sino que además convalida su madurez al volante en uno de los circuitos más exigentes e históricos de la Fórmula 1, reponiéndose con creces de una clasificación desfavorable.
Las claves del avance de Colapinto
La gesta del conductor de Alpine se cimentó desde el instante en que los semáforos se apagaron en Silverstone. Habiendo iniciado la prueba en el decimonoveno casillero, Colapinto ejecutó una partida implacable y de altísimo nivel técnico, lo que le permitió adelantar de inmediato a varios rivales para acomodarse en la decimocuarta colocación al concluir el primer giro, sorteando incluso un tenso momento de zozobra al quedar muy cerca de tocarse con el monoplaza de su compañero de garaje, Pierre Gasly.
Con el correr de las vueltas, el argentino mantuvo una regularidad asombrosa y una notable pericia para administrar el desgaste de sus neumáticos, un factor estratégico que lo asentó sólidamente en el duodécimo puesto.
Su ingreso a la zona de boxes se produjo en el giro 23 para calzar el compuesto duro y, pese a que la detención de los mecánicos sufrió una pequeña demora, retornó a pista en el decimotercer lugar y reanudó rápidamente su ofensiva para prenderse en la pelea.
El tramo decisivo de la competencia modificó drásticamente el panorama en la pista británica debido a las contingencias de la vanguardia. En primera instancia, el abandono del alemán Nico Hülkenberg obligó a la dirección de carrera a decretar el procedimiento de Virtual Safety Car, al tiempo que los inconvenientes mecánicos en el Mercedes de Andrea Kimi Antonelli abrieron la clara posibilidad de que el argentino se metiera de lleno en la zona de puntuación.
Final neutralizado, sanción y un podio liderado por Charles Leclerc
El quiebre definitivo en las posiciones se produjo a tan solo cuatro giros para la bandera a cuadros, momento en que un despiste de Max Verstappen forzó el ingreso del coche de seguridad a la pista. De este modo, las acciones concluyeron bajo bandera de neutralización y el bonaerense cruzó la meta originalmente en el décimo lugar, aunque una posterior penalización impuesta por las autoridades a Antonelli terminó promoviendo a Colapinto a la novena plaza definitiva.
Gracias a esta resolución de los comisarios deportivos, el argentino aseguró dos valiosas unidades para su casillero personal y el de Alpine, mientras que la otra unidad de la escudería, comandada por Pierre Gasly, finalizó en la undécima colocación quedándose a las puertas de los puestos de privilegio.
Por otro lado, las posiciones de vanguardia en el Gran Premio de Gran Bretaña consagraron como amo y señor absoluto al monegasco Charles Leclerc, quien dominó las acciones de principio a fin a bordo de su Ferrari. El podio en el mítico trazado inglés se completó con las destacadas figuras locales de George Russell y Lewis Hamilton, quienes debieron conformarse con escoltar al intratable líder de la escudería de Maranello.
