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Análisis y opinión

Crece en Mendoza un raro fenómeno político-partidario

Referentes del centro político y de la derecha no ultra rescatan la convivencia entre partidos y se distancian de la tradicional confrontación

Al escucharlo, algunos mayores sentimos un ramalazo de los jodidos años '70, cuando leíamos a Eduardo Galeano.

En una gestión legislativa anterior a ésta, Lucas Ilardo había recorrido los departamentos de Mendoza buscando derribar -en una especie de stand up político- lo que él llamaba los "mitos de la política mendocina". Por entonces senador, imaginaba la posibilidad de una candidatura a gobernador por el kirchnerismo y, osado, afirmaba que la "mendocinidad" era un concepto mentiroso y que no existía tal provincia ordenada como nos querían vender.

En 2023 Ilardo fue candidato a vicegobernador de un PJ todavía manejado por el camporismo. Sacaron 14% de los votos y quedaron detrás de radicales y del partido de Omar De Marchi. La peor elección del peronismo. Hoy el peronismo de Mendoza, conducido por Emir Félix, ha vuelto a aceptar que el "mendocinismo" existe.

jura diputados lucas ilardo

El kirchnerista Lucas Ilardo juró nuevamente como legislador de esta provincia y fue fiel a su impronta.

Raros

Hemos recurrido a la figura militante del diputado Ilardo porque se contrapone a un creciente fenómeno partidario, el de esos referentes de la política que, pese a militar en diferentes partidos, le dan inusual importancia a un objetivo macro: la Provincia, por sobre la facción, rescatando además el buen trato y la convivencia con los referentes de otras agrupaciones. Intentan distanciarse de la pelea política tradicional.

¿Es posible militar políticamente sin confrontar fieramente? Este nuevo manual no avala, por ejemplo, las polarizaciones excesivas; prefiere mostrarse trabajando en coordinación o sosteniendo lo institucional. Si eso es posible y sustentable, o no, se verá con el tiempo.

Preguntamos: ¿Podría ser ésta una de las maneras de empezar a gestar cauces para el post cornejismo o para procesar a su vez los resabios del cristinismo y del macrismo?

El radical Ulpiano Suarez, de Ciudad y el peronista Matías Stevanato, de Maipú, llegaron juntos el 1° de mayo a la Legislatura ("de cogote cruzado", dicen en el campo) y entre los dos atendieron a los periodistas antes de pasar a escuchar el mensaje anual del gobernador Cornejo.

asamblea legislativa 1 de mayo legislatura Ulpiano Suarez Matias Stevanato 4

Matías Stevanato (PJ) y Ulpiano Suarez (UCR) llegaron juntos a la Legislatura en la previa del discurso del gobernador Alfredo Cornejo.

Estos dos intendentes tienen también un muy buen trato con su par de Luján de Cuyo Esteban Allasino (PRO), otro de los que busca nuevas formas de gestionar la política. ¿Serán tres nuevos mosqueteros del rey? Ellos afirman que son defensores del vecino o del votante.

Además remarcan que eligen la cooperación institucional y no la confrontación. No se les cae de la boca la palabra eficiencia. No aceptan la lógica de la grieta. La pregunta es ¿aguantarán sin conjurarse ni confabularse y sin volver a las intrigas y las conspiraciones?

Buenismo

A muchos políticos curtidos en la áspera arena del partidismo les cuesta procesar ese "buenismo" en crecimiento. Lo ven como ajeno a la naturaleza política. Al trío de intendentes que conduce esta movida les dicen "Los tres chiflados". Y para desacreditarlos más, "tres empanadas".

Sin embargo, otros sectores de la política han empezado a observarlos con atención porque se han dado cuenta de que en la conversación pública están teniendo un rebote digno de tener en cuenta.

Estos "mansos" quieren transmitir "una marca política" más genuina y llegar a la gente con "mensajes a medida, que les calcen". Entienden que sin empatía no se conecta. Y que la empatía de cartón se desmorona rápido. Les gusta la palabra "legado".

Saben que lo de ellos no encajaría en algunos aspectos del mileísmo, pero coinciden que el saneamiento de la economía es impostergable ya que tanto en 2023 como en 2025 la mayor parte de la población votó en contra del populismo económico.

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El lujanino Esteban Allasino (PRO) en la comuna que comanda el radical Ulpiano Suarez.

Los jugadores

Ulpiano Suarez (55 años) es bastante crítico de aspectos del libertarismo y no termina de digerir el acuerdo de Cambia Mendoza con La Libertad Avanza, pero sigue orgánico dentro del radicalismo, a diferencia de Luis Petri. Su muletilla es "invirtamos tiempo en los problemas de la gente y no tanto en las internas partidarias".

Matías Stevanato (44) es un peronista no kirchnerista que va por su segunda gestión en la intendencia de Maipú y uno de los más factibles precandidatos para gobernador por el PJ. En su momento se negó a ser digitado desde el Instituto Patria para que le salvara las papas al PJ en manos del cristinismo. Suele estar en el top 10 de los intendentes del país.

Esteban Allasino (41), intendente de Luján de Cuyo donde, previamente, fue dos veces jefe de Gabinete. Formado en el PRO macrista, este ingeniero es un liberal pragmático que intenta estar a tono con las demandas ciudadanas.

Fíjese, lector, que, claramente, estos tres dirigentes mendocinos en los que estamos haciendo foco no piensan igual, pero eso no les ha impedido formar una entente novedosa para hacer política más allá de lo específicamente partidario. Hay un concepto que estos cultores remarcan: la necesidad de una conexión ética y emocional con los votantes.

Comenzamos esta columna mostrando a un militante político fuertemente ideologizado, como el diputado Lucas Ilardo, quien al jurar hace unos días reiteró consignas de los años '70. Está en todo su derecho. En el periodismo tenemos la obligación de reflejar -de manera particular- las novedades políticas que están surgiendo y que quizás sirvan para mejorar. Cotejar es una buena herramienta.

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