Julio Cobos está ayudando a Ulpiano Suarez en su carrera para ser gobernador. Es un dato sabido y tuvo eco en la Vendimia política; pero lo que no ha trascendido es que en los últimos días el tándem tomó más fuerza. En Capital hay un equipo armado que ya discute ejes y proyectos concretos para una eventual campaña o incluso un eventual día después.
Primeros movimientos de Ulpiano Suarez y Julio Cobos, en el año que define a Mendoza hasta 2031
El ex gobernador no solo apoya discursivamente: hay equipos ya trabajando. Además, la trama detrás de Vendimia, las PASO como fiel de la balanza y la interna vitivinícola
Cobos es una de las piezas fuertes con las que dialoga el intendente de la Ciudad de Mendoza.
Ese grupo tiene 5 o 6 nombres internos y otros de consulta por afuera. Tienen una especie de cabeza: los coordina el economista Rodrigo González, quien ha trabajado cerca del CEM, también con la ex vicegobernadora Laura Montero y viene de los equipos de Cobos, precisamente; incluso trabajó con él cuando estaba en el Congreso. Otro aporte más del wing de JC, que de hecho no participará esta semana de encuentros porque está en Bakú, Azerbaiyán, en una conferencia, pero sí tiene agendado verse para la próxima.
Empleo, vivienda, motores de crecimiento y obra pública, son los ejes que han discutido en los últimos meses. En materia habitacional hay versiones de que tienen perfilado un proyecto. Aseguran que se mira lo hecho acá, pero también modelos -sobre todo en términos de financiamiento- que estén funcionando afuera.
La mirada de Julio Cobos
Lo que le aporta Cobos es una mirada de los “problemas” que pueda tener Mendoza en el futuro. Por ejemplo, la baja en la coparticipación actual y cómo se traza hacia el próximo lustro, sobre todo si hay un estancamiento de la economía.
También ha puesto el ojo en obra pública y en cuánto podrá invertir la Provincia una vez que terminen estos proyectos hechos con fondos del resarcimiento. El “San Portezuelo” del que habló el ex gobernador en el desayuno de COVIAR y que no le debe haber gustado nada al cornejismo.
Sin embargo la apuesta de Suarez sigue siendo ser el candidato de Alfredo Cornejo. Ser el elegido a fuerza de encuestas para pelear, como mínimo, la interna. Está cerca de la gestión y no ha sobregirado su crítica a Javier Milei, quien es un aliado estratégico del gobernador.
Es más, en la Vendimia le pronunció a algunos periodistas una frase inquietante: que ahora tenía que venir la “revolución de lo complejo”, lo que alguno que otro leyó como una afrenta a aquella frase de Cornejo a inicios de este ciclo político.
Rápido, su equipo salió a aclarar que no era un espejo o una crítica a aquello, sino una puesta en valor: “Se puso en marcha la provincia tras el desastre que dejó el PJ. Ahora se viene una etapa diferente, de profundizar todo lo logrado”, dictaron en tono amenizador.
Interna oficialista y la clave de las PASO
Es cierto que todo se define este año. Y en más de un sentido. Porque, por un lado, en la gran interna abierta entre el capitalino, más Tadeo García Zalazar y Luis Petri está probablemente el próximo gobernador. El que quede mejor posicionado de acá a diciembre tendrá buena parte del recorrido hecho.
Por otro lado, justamente por ese motivo es tan importante lo que ocurra con las PASO: si quedan vivas o no. Un cambio de esas características, por lógica, debe ser encarado en un año electoral y no sobre el filo de las urnas, o sea que esa determinante decisión también la tenemos sobre la cabeza en el comienzo de este 2026.
La decisión de avanzar a nivel país, Milei ya la tiene tomada. Habrá que ver qué decide Cornejo en la provincia: todos los candidatos saben que su futuro está ligado a la ausencia o presencia del mecanismo. Una cosa es ir a una PASO y otra que se defina por el Congreso de la UCR, donde los poderes no están uniformemente repartidos.
Para Ulpiano y Tadeo, si bien el ministro es absolutamente de confianza y del riñón del gobernador -lo cual lo aventaja en ese aspecto-, rige la posibilidad de esa interna, casi asegurada si es que hay primarias. En ese sentido, para ellos hay una “pre PASO” que es ver quién puede ir a mostrarle 10 o 15 encuestas a Cornejo en diciembre de este año en las que le demuestren quién debe ser su bendecido.
Para Petri, la posibilidad no es tan concreta porque primero deberá saber qué lugar ocupa su partido, La Libertad Avanza (LLA), en la coalición para el año que viene y qué mecanismos y roscas vienen pedidos desde Buenos Aires para esos armados. Todo, al menos por ahora, con el gran filtro de Facundo Correa Llano con quien hay cero feeling. Por todo esto es, más que nunca, el tiempo de posicionarse para aquellos tres.
El posicionamiento de Tadeo García Zalazar
Lo entendió y lo aplica García Zalazar, quien tuvo su primera Vendimia ya lanzado como posible sucesor (no se puede descartar que haya anticipado su anuncio, un mes atrás, justamente, para aprovechar y que ese ring político lo encontrara con el perfil más alto).
Esta semana, además, cosechó un elogio que viene tejiendo hace rato por sus buenas migas con los intendentes de la oposición y además hizo valer a la DGE como un espacio clave para su carrera al sillón más importante de Mendoza: Ricardo Mansur, de Rivadavia, salió a decir que Tadeo los ha “ayudado mucho” y que está seguro de que “sería un buen gobernador”, según detallaron colegas del Este. No muchos en Cambia Mendoza tienen ese vínculo con los jefes comunales de otros espacios.
En este fin de semana, casi inicio formal de la carrera al ’27, hizo valer sus activos principales en las participaciones que tuvo: que es el sucesor de Cornejo en Godoy Cruz, casi invitando a una repetición de ese salto de escala, y que es el único de los tres en danza que le garantiza al gobernador lealtad total (el único que nunca se le ha retobado). Eso sin mencionar que su candidatura es, de las tres, la única que le permitiría a Cornejo pasar el mando a alguien de su absoluto riñón en diciembre del año que viene.
Lo político no abrió demasiadas puertas más. El peronismo aguarda la asunción de las nuevas piezas para rearmarse, en principio, en la Legislatura. Todavía no tienen claro cómo afectarán a su funcionamiento parlamentario las interminables grietas internas.
Qué pasa con el peronismo
Y a nivel nacional hay algo de espera: Miguel Ángel Pichetto -tras su sonora visita a San José 1111- activó el armado de un frente amplio con justicialistas y centristas, al menos en el Congreso, pero con miras a algo más. Ya empezó a tocar puertas de pejotistas del interior.
A Emir Félix y Martín Aveiro por ahora no les hizo approach, pero es cierto que recién se volverán a ver las caras esta semana. El sueño del partido de armar una coalición opositora, que le ayude a superar su techo electoral, parece estar más cerca.
El paso fugaz de Villarruel
Y poco dejó la visita de Victoria Villarruel, también. Nadie lo supo, pero media hora antes de irse al hotel Hyatt estuvo media hora reunida con Cornejo, filtró el Gobierno.
”Vino muy piola. Nos avisó que no quería enquilombarnos nada con su presencia: que siempre le gustó la Vendimia y venir a Mendoza. Nos avisó que iba a COVIAR, al almuerzo de Bodegas de Argentina y que se volvía a Buenos Aires. Con la mejor”, relataron satisfechos.
El vino, los mercados y las expectativas
La escucharon con interés, en un momento particular para el vino de Mendoza. Se viene el final de la cosecha y se terminará de conocer si los pronósticos de merma en la producción son correctos. Hasta acá se viene dando lo que piensan los organismos más importantes y el Gobierno: que sí habrá más en el norte, pero que seguirá la preocupación y la caída en volúmenes en el Este, el Valle de Uco y el Sur.
Eso sin mencionar que están frescos los malos números de exportación y que marcaron la semana: una caída en el fraccionado del 4% según el INDEC. Es la confirmación de una pérdida o al menos una mengua en algunos mercados, sobre todo contra Chile, que viene mejorando sus cifras.
Para que los privados puedan atemperar eso en los próximos años, el Ejecutivo está mirando sobre todo a dos emergentes y potenciales fuertes: Sudáfrica e India. Es más: se venía la Expo India en Bombay en días y ya se había designado una comitiva del Gobierno que iba a viajar a Bombay. Al final, se dio de baja por la guerra en Medio Oriente.
El país asiático es muy tentador y viene creciendo casi exponencialmente en su consumo. En 2025 aumentó 25% el volumen de importaciones de vino respecto a 2024. La mala noticia para Mendoza -y otros- es que acaba de cerrar, esta misma semana, un acuerdo con la Unión Europea que reduce casi 96% los aranceles de algunos bienes. En vinos baja esas tarifas de ingreso entre 20% y 30%, tanto para premium como gama media. Ya de por sí es un mercado que Italia y Francia tienen aceitado y al que vinos españoles miran con los cubiertos en las manos.
De todos modos, lo que pasa con un mercado de 2.000 millones de personas como ese es que con medio litro más que tomen por año per cápita ya se levanta una demanda que alteraría el mercado mundial para bien.
A propósito de exportaciones, esta semana viajará una comitiva mendocina a Düsseldorf, a la Pro Wein a la que van todos los años. Va Fernando Urdaniz, uno de los nombres fuertes de ProMendoza, que todavía está terminando una misión en Panamá y de ahí parte a Alemania, cuenta el Gobierno.
No se habló mucho del tema en el fin de semana vendimial, pero sigue flotando la posibilidad de que el acuerdo de comercio con los Estados Unidos traiga beneficios por ahora inesperados o secretos. Como se sabe, el vino es parte del acuerdo sellado el 5 de febrero, pero quedó en la “etapa 2” de las negociaciones finas. La primera debatió cereales, carne y aluminio. Serían 3 o 4 pools de industrias y por ahora Mendoza espera. El objetivo de máxima es que un cupo de 80 millones de litros tenga arancel cero, muy bajo, o por lo menos nuevamente más bajo que el 10% con el que hoy quedaron los vinos chilenos. Está formalmente planteado al secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, como se ha contado en esta columna tiempo atrás.
Ese es el panorama del vino local en pleno epicentro de cosechas. Más allá queda la novela, en gran medida amarga, de la Vendimia, que no pudo hacer su noche de repetición y el Gobierno lo terminó sufriendo.
Cuando terminó la reunión del miércoles, de las distintas que hubo en el primer piso de Casa de Gobierno ese día, lo primero que hizo García Zalazar fue llamar a Cornejo a Estados Unidos para terminar de confirmarle que se había cancelado definitivamente la repetición del Acto Central. Cortó y el mismo llamado lo replicó con Hebe Casado.
La novela de la Vendimia
Todos se la veían venir. Ya cuando el Acto Central pasó del sábado 7 de marzo al domingo 8 de marzo, Cornejo estuvo tratando de cambiar su pasaje hasta último momento con la aerolínea para irse a primera hora del lunes, pero no ocurrió. En el derrotero posterior, el gobernador prácticamente no intervino: la fiesta iba a terminar costando casi $300 millones más según datos del oficialismo. Eran más los que no querían hacer la segunda noche este domingo que los que sí. Y ganó esa postura.
Después vino el enojo de los artistas, que generó también, por las formas de los reclamos, bastante furia en partes del Ejecutivo. Sobre todo las voces de algunos músicos en particular: “Los músicos son los que más guita ganan, porque tienen más módulos que los bailarines y porque ellos arrancan ya en diciembre, cobran un mes más”, apuntaron.
Y hablando de plata, lo que dicen desde adentro es un dato clave: que una nueva postergación (es decir, hacerlo este domingo) ya no incluía el caché de los artistas, porque hay una cláusula en la que sólo se podía cambiar de día una única vez. Es decir, volver a cambiar la repetición implicaba una vuelta a conversar de dinero con bailarines, actores y demás. Eso también jugó hacia adentro. Al menos así lo cuentan.
Para el show, en cambio, Abel Pintos tuvo una buena actitud. Sólo les cobró el valor del colectivo de gira a los productores para abaratarles una semana demasiado compleja en materia de gastos. “De onda”, digamos. No así otros artistas: uno de ellos pidió 40% más de dinero para reprogramar y estar en la tarde del 15 de marzo.
La Policía también planteó sus reparos. Estaba la actividad en el club Regatas al mismo tiempo -lo que estresaba mucho la cantidad de efectivos para sumarle, a eso, 2 shows- y además para ellos es un cargo extra y no un servicio extraordinario. O sea, menos dinero.
En definitiva, la lluvia afectó gravemente y Mendoza sólo tuvo un único Acto Central. Casi unánimemente aceptado y bien ponderado, eso sí, y con especial felicitación al espectáculo de drones.
Y hablando de drones, lo que ahora comenzó a sobrevolar, aunque muy tibiamente, es un comentario que se escuchó cerca de Cultura esta semana: “Ya lo hemos planteado antes. Tal vez hay que pensar en hacer la fiesta a mediados de febrero o más cerca de abril. Sobre todo si en Mendoza sigue lloviendo así”.








