Un riñón procedente de un cerdo genéticamente modificado funcionó durante 271 días en el cuerpo de Tim Andrews (67 años), quien padecía una enfermedad renal terminal provocada por la diabetes tipo 2. El trasplante representa un nuevo avance para la medicina y el período más prolongado registrado hasta ahora para una persona que recibió un órgano de otra especie.
Tim Andrew (67 años) trasplantado de riñón porcino que marcó un récord: "Tenía poco tiempo y eso era deprimente"
El riñón de cerdo funcionó durante 271 días en el hombre y sentó un récord histórico para los trasplantes

Tim Andrews junto a su esposa.
Kate Flock/Massachusetts General Hospital.El paciente tenía 66 años cuando fue sometido a la operación el 25 de enero de 2025 en el Hospital General de Massachusetts, en Estados Unidos. Andrews aseguró que el procedimiento le devolvió la “esperanza” y le permitió evitar durante varios meses las sesiones de diálisis diarias para filtrar su sangre.
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No obstante, el órgano porcino finalmente comenzó a fallar y debió ser retirado. El paciente volvió temporalmente a diálisis hasta que finalmente recibió el riñón de un donante humano.
“Tenía poco tiempo y eso resulta muy deprimente”, enfatizó Andrews al hablar de la situación que atravesaba antes de la cirugía. Los médicos le habían anticipado que podía tardar hasta 7 años en alcanzar los primeros lugares de la lista de espera, mientras que una persona sometida a diálisis vive, en promedio, alrededor de cinco años.
Con este complejo panorama, Andrews describió la posibilidad de recibir un órgano porcino como “la luz al final del túnel”. “La esperanza es lo más importante: la oportunidad de liberarse de la máquina de diálisis y vivir la vida”, afirmó en diversos medios de Estados Unidos.
El paper del trasplante récord de un riñón porcino
Los detalles del trasplante fueron publicados en la revista médica The Lancet. De acuerdo con el informe, el riñón de cerdo comenzó a funcionar inmediatamente después de ser implantado y se mantuvo activo durante 271 días, hasta que fue retirado en octubre de 2025. Andrews necesitó posteriormente 82 días de diálisis y en enero de 2026 recibió el riñón de un donante humano, que hasta el día de hoy funciona correctamente.
Los científicos investigan desde hace años el xenotrasplante (procedimiento mediante el cual se trasplantan células, tejidos u órganos de una especie a otra). El objetivo es encontrar una respuesta a la escasez mundial de órganos humanos.
En Estados Unidos existen aproximadamente 100.000 personas esperando un riñón, pero solamente se realizan alrededor de 25.000 trasplantes por año. La diferencia entre la cantidad de pacientes y los órganos disponibles se repite en muchos países.
¿Por qué órganos de cerdos?
Los cerdos son especialmente apropiados para estas investigaciones porque sus órganos tienen un tamaño similar al de los humanos y existe una amplia experiencia en su cría.
Sin embargo, un órgano porcino común no podría ser implantado directamente. El sistema inmunológico humano lo identificaría como un cuerpo extraño y lanzaría un ataque inmediato que destruiría sus células y provocaría su coagulación.
Para evitar esa reacción natural, los científicos utilizaron cerdos miniatura de Yucatán sometidos a 69 modificaciones genómicas. El propósito fue “humanizar” -por así decirlo- sus órganos y lograr que sean más compatibles con el cuerpo de una persona.
Algunas de esas modificaciones eliminan características de las células porcinas que el sistema inmunológico humano detectaría y atacaría. Otras incorporan ADN humano, que actúa como una forma de camuflaje para proteger el tejido trasplantado.
Los científicos además desactivaron virus alojados dentro del ADN de los animales para reducir el peligro de que pudieran provocar una infección en el receptor.
A lo largo de las primeras etapas posteriores al trasplante hubo indicios de que el sistema inmunológico de Andrews estaba comenzando a rechazar el órgano. Los médicos pudieron controlar esa reacción mediante ajustes en la medicación.
Luego de unos seis meses, sin embargo, los vasos sanguíneos del riñón comenzaron a deteriorarse. El órgano se inflamó, perdió capacidad de funcionamiento y finalmente tuvo que ser retirado.
Los científicos aún no pudieron determinar qué provocó ese deterioro, debido a que no encontraron evidencias claras de anticuerpos atacando el tejido porcino.
Crisis sanitaria por falta de órganos
El doctor Leonardo Riella, integrante del centro de ciencias de trasplantes del Hospital General de Massachusetts Brigham, advirtió que la falta de órganos disponibles configura una verdadera crisis sanitaria. “Estamos trabajando para brindar esperanza y realmente creemos que el xenotrasplante puede ser una alternativa para los pacientes que no tienen un donante vivo”, detalló.
Según Riella, esta tecnología podría permitir que algunos enfermos eviten la diálisis mientras aguardan la aparición de un órgano humano compatible.
El equipo médico considera que la experiencia demuestra que los riñones de cerdos modificados genéticamente podrían funcionar como una especie de “puente” para mantener con vida y fuera de diálisis a determinados pacientes hasta que aparezca un donante humano.
“Este caso ilustra tanto las promesas como los desafíos que aún persisten en el xenotrasplante renal clínico”, concluyeron los especialistas en el informe publicado por The Lancet.
Si bien el órgano finalmente falló, los 271 días de funcionamiento establecieron un récord y aportaron información que podría resultar decisiva para perfeccionar una tecnología que busca ampliar la disponibilidad de órganos y reducir las muertes en las listas de espera.
En pocas palabras
- Trasplante récord: Un riñón de cerdo funcionó 271 días en un hombre, marcando un hito en xenotrasplantes.
- Avance médico: El procedimiento buscó solucionar la escasez de órganos, utilizando un cerdo genéticamente modificado.
- Desafío persistente: Aunque falló, el xenotrasplante ofrece esperanza como