Las petroleras Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, socias en el proyecto Sea Lion al norte de las Islas Malvinas, aseguraron este viernes que las medidas anunciadas por el presidente Javier Milei no tendrán un impacto significativo sobre el desarrollo del yacimiento.
La respuesta llegó a través de un comunicado conjunto, después de que el presidente argentino calificara a Sea Lion como un “peligro” para los intereses argentinos y anunciara un endurecimiento de las sanciones contra las compañías que exploten hidrocarburos sin autorización nacional en los espacios marítimos en disputa.
Las petroleras de Malvinas dicen que "no habrá efectos materiales"
“Los socios consideran que no se espera que los acontecimientos recientes tengan un efecto material sobre las actividades de desarrollo del proyecto Sea Lion, incluido el calendario previsto para su ejecución”, afirmaron las empresas.
Navitas y Rockhopper sostuvieron además que operan con licencias que consideran válidas, otorgadas por la administración británica de las islas, y que cuentan con “el apoyo pleno y permanente del gobierno del Reino Unido”.
El proyecto Sea Lion planea iniciar la producción comercial de petróleo en marzo de 2028.
La posición empresarial choca con la postura argentina, que considera ilegales las autorizaciones concedidas unilateralmente por el gobierno isleño debido a que existe una disputa de soberanía reconocida por las Naciones Unidas.
Las acciones de Rockhopper y Navitas cayeron tras el discurso de Milei
Aunque las compañías buscaron transmitir tranquilidad, la primera reacción de los mercados fue negativa.
Las acciones de Rockhopper, que cotiza en el mercado AIM de Londres, llegaron a caer más del 10% durante las primeras operaciones de este viernes. Más tarde recuperaron una parte de la pérdida, con una baja cercana al 6,5% respecto del cierre anterior.
En la Bolsa de Tel Aviv, los papeles de Navitas Petroleum llegaron a retroceder 4,5%. Con el avance de la jornada también recortaron la caída y se negociaban aproximadamente 2,3% por debajo del cierre del jueves.
El impacto se extendió a otras compañías vinculadas con la búsqueda de hidrocarburos alrededor de las Malvinas. Las acciones de Borders & Southern Petroleum, que no participa en Sea Lion pero posee licencias de exploración al sur de las islas, llegaron a perder alrededor del 15% en las primeras operaciones.
La caída generalizada mostró que, al menos inicialmente, los inversores incorporaron un mayor riesgo político y jurídico para los proyectos petroleros en el Atlántico Sur. Se trata, además, de compañías de exploración cuyo valor depende en buena medida de la posibilidad de transformar sus descubrimientos en producción efectiva.
Qué establece el decreto firmado por Javier Milei
El gobierno nacional publicó este viernes en el Boletín Oficial el Decreto 868/2026, que acelera el procedimiento para investigar y sancionar las actividades hidrocarburíferas realizadas sin autorización argentina en la plataforma continental.
La norma designó a la Cancillería como autoridad de aplicación de la Ley 26.659 y obligó a los organismos nacionales a informar, en un plazo de 5 días hábiles, cualquier hecho que pueda constituir una infracción.
Cuando existan indicios suficientes, la Cancillería podrá abrir un sumario. La empresa investigada dispondrá de 10 días hábiles para presentar su descargo y ofrecer pruebas. Luego, la autoridad tendrá otros 10 días para archivar las actuaciones o aplicar las sanciones previstas por la legislación.
El decreto no impuso automáticamente una penalidad concreta a Navitas o Rockhopper, pero agilizó el camino administrativo para avanzar contra las compañías involucradas. También incorporó declaraciones juradas obligatorias para quienes soliciten ingresar al RIGI u obtener permisos hidrocarburíferos en Argentina: deberán asegurar que ni ellos ni sus accionistas directos o indirectos participan en las actividades prohibidas por la Ley 26.659.
Milei anunció además que enviará al Congreso un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional. Esa iniciativa, todavía no sancionada, buscará ampliar las penalidades a proveedores y abarcar otras actividades que afecten los recursos naturales argentinos.
Cómo es el proyecto Sea Lion
Sea Lion se encuentra aproximadamente 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas. Navitas Petroleum, una compañía con sede central en Israel y cotización en Tel Aviv, posee el 65% del proyecto y actúa como operadora. La británica Rockhopper Exploration controla el 35% restante.
Las empresas tomaron la decisión final de inversión a fines de 2025 y mantienen como objetivo comenzar la producción en marzo de 2028.
Según la información difundida por Navitas, la fase inicial comprenderá la perforación de 11 pozos submarinos conectados a una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga. Una segunda etapa agregaría otros 12 pozos aproximadamente tres años después del comienzo de la extracción.
Se cree que el yacimiento contiene unos 1.700 millones de barriles de petróleo in situ, aunque solamente una parte podrá ser recuperada.
La administración británica de las islas prevé cobrar una regalía del 9% sobre los ingresos, además de impuestos. Para la Argentina, esa explotación unilateral no solo compromete recursos naturales que considera propios, sino que puede fortalecer económica y logísticamente la ocupación británica. Para las empresas, en cambio, el respaldo del Reino Unido y las licencias concedidas por las autoridades isleñas son suficientes para continuar con el cronograma.
En pocas palabras
- Petroleras: Navitas y Rockhopper afirmaron que las medidas de Milei no afectarán el proyecto Sea Lion.
- Mercados: las acciones de las compañías involucradas cayeron tras el anuncio del presidente argentino.
- Decreto: el nuevo decreto agiliza sanciones contra la explotación de hidrocarburos en Malvinas sin autorización nacional.



