Los casos se detectaron en 39 jurisdicciones del país. Un 13% de los infectados (162 personas) fueron hospitalizados y ya se confirmaron tres muertes. La mayoría de los casos están vinculados a 27 brotes activos, responsables del 88% de las infecciones reportadas hasta el momento.
Texas lidera los contagios de sarampión en 2025
Texas se convirtió en el epicentro de esta nueva oleada. El estado ya supera los 750 contagios y reportó la muerte de dos niños por complicaciones derivadas del sarampión.
En comparación, durante todo 2024 se notificaron solo 285 casos, de los cuales 198 estaban ligados a 16 brotes. El salto de un año a otro es alarmante: el número actual de infecciones ya superó el total de 2019, cuando se reportaron 1.274 casos, en ese entonces el peor registro en 25 años.
Las autoridades sanitarias temen un retroceso en los logros de salud pública, considerando que el sarampión fue declarado erradicado en Estados Unidos en el año 2000. Esto significaba que ya no se transmitía de manera continua dentro del país, y que los pocos casos que aparecían venían del extranjero.
Preocupación por brotes y baja vacunación
Para los CDC, la erradicación fue un “logro histórico”, resultado directo de políticas de vacunación efectivas. Pero este nuevo repunte podría estar relacionado con una menor cobertura de vacunación, especialmente en zonas donde predominan discursos antivacunas.
El secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., conocido por su postura contraria a la vacunación, afirmó en mayo que las agencias sanitarias manejaron los brotes “igual o mejor” que otros países, una declaración que ha generado polémica.
Los expertos advierten que el aumento de contagios de sarampión en Estados Unidos es una señal clara: sin vacunación, el riesgo de epidemias vuelve a ser real.



