El 17 de agosto la mendocina Marcela Miret (52) realizaba una sesión fotográfica en Barcelona, a media cuadra de Las Ramblas. Terminaba la faena con su amigo, el fotógrafo profesional David Armengou, cuando observaron la muchedumbre horrorizada huyendo del paseo turístico catalán. Cámara en mano, Marcela no dudó: "¡vamos!" le dijo a su compañero y comenzaron una carrera en dirección contraria a la que llevaban todos.
Vía Facebook aclaró a Diario UNO que nació en , pero que gran parte de su vida, sus "hijos, familia y afectos están en ".
A principios de mayo se fue a vivir Barcelona: "a renovar mi vida, a sumar experiencias, a viajar, a conocer y trabajar". Luego comentó que se considera una amante de la fotografía, Armengou es profesional aunque no es fotoperiodista.
Desde el primer momento Miret supo que se trataba de un terrorista. "Pero no imaginé la magnitud de lo que estaba ocurriendo, al llegar allí no podíamos creer lo que veíamos. Nos dijeron que los autores de la masacre habían huido y que estaban armados".
-¿Qué pensaste en ese momento?
-No pensaba, no tenía miedo, sólo dolor. Cuando mi ojo está en el visor de una cámara no escucho, veo una imagen, una escena. Y esa escena era de terror.
Miret y Armengou estuvieron unos minutos "quizás cinco" en Las Ramblas. Luego los encerraron "en un hotel o un banco", donde una amiga los contactó con la agencia de noticias EFE. Una de las fotos sacadas por Marcela (aunque las firma David) se convirtió en la portada de muchos diarios en todo el planeta.
"La imagen es apenas un esbozo de de lo que ocurrió, presentamos a EFE las menos fuertes, siete fotos en total" explicó Marcela.
-¿Es cierto que con David tienen material que no se animan a mirar?
-Sí y que nunca vamos a mostrar. Hay un debate intenso sobre mi fotografía que no deja de afectarme, se debe o no mostrar ese tipo de imagen. En mi opinión es un sí. Es la imagen de un acontecimiento.
-¿Cuando decidiste irte a Barcelona, pensaste que te podía tocar vivir una situación así?
-Nunca. Recuerdo que cuando tomé un curso de fotografía en Mendoza deseaba hacer fotografía documental. Pero en este caso el dolor te quema la mente, después de las fotos no dormí por dos días. Nunca pensé que las fotos tendrían tal repercusión.
-¿Qué percibís en Barcelona en estos días?
-Más silencio, rostros tristes, más vigilancia. No he vuelto a Las Ramblas.
