"El convenio de doble nacionalidad que acabamos de suscribir corrige una anomalía histórica para muchos españoles y franceses profundamente arraigados en sus respectivos países de acogida que no podían disponer de su doble identidad", dijo Sánchez.
Macron remarcó que el pacto permitirá a los binacionales "vivir plenamente su pertenencia a nuestros dos países" y "tener una generación de ciudadanos plenamente franco-españoles".
En Europa, España solo tiene este acuerdo con Portugal, aunque sí lo ha suscripto con países latinoamericanos.
Aunque Macron y Sánchez mantuvieron otros encuentros en diferentes contextos, ésta es la primera cumbre bilateral tras la de Málaga en 2017 que reunió a los ex mandatarios François Hollande y Mariano Rajoy.
Debido a la pandemia de coronavirus, solo concurrieron al evento Sánchez y Macron, mientras el resto de ambas delegaciones participaron por videoconferencia, consignó la agencia de noticias AFP.
Los gobernantes abordaron también la crisis del Covid-19 y la creación de un pasaporte sanitario, un tema que está aún en discusión a nivel europeo.
Madrid se muestra menos reticente que París frente a esta idea que gana terreno en el mundo con el objetivo de poder reactivar los vuelos internacionales y el turismo, pero que sigue contando con detractores.
"Lo que queremos es facilitar esa movilidad lo antes posible y creo que efectivamente para determinados sectores es fundamental, como es el sector turístico", apuntó Sánchez.
Macron, que prefiere utilizar el término de "certificado sanitario", destacó la importancia de tener una "coordinación europea" con reglas "homogéneas".
Aprovechó también la cita para anunciar la suspensión de la vacuna de AstraZeneca en Francia a la espera este martes de una recomendación de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).
Montauban, en el suroeste de Francia, fue elegida como escenario para esta cumbre por ser el lugar donde murió y fue enterrado el último presidente de la II República de España (1936-39), Manuel Azaña.