En febrero del 2014 quedaba en vilo ante la muerte de 17 personas que viajaban en un micro y fueron colisionadas de frente por un camión, cuyo conductor manejaba ebrio. En ese momento hubo que ejercitar la memoria para recordar una tragedia de tamaña envergadura en territorio provincial.
Tristemente, esa tarea no se volvió tan difícil en los últimos años.
El 2017 fue un año negro para las rutas mendocinas, el 18 de febrero un colectivo de la empresa chilena TurBus volcó y dejó 19 muertos y 22 heridos en la zona de Horcones, en el ingreso en el Parque Provincial Aconcagua.
Tan solo cuatro meses después, se debieron lamentar la muerte de 12 personas y 23 resultaron heridas cuando un micro volcó en la ruta 144 en la Cuesta de los Terneros cuando volvían de Las Leñas.
Las víctimas alumnos y profesores del Soul Dance Studio, de la ciudad bonaerense de Grand Bourg.
Este viernes nuevamente el dolor. Un micro chileno con un grupo de niños pertenecientes a una escuela de fútbol viajaba hacia Paraguay y en la zona de Las Cuevas, según las primeras informaciones, intentó sobrepasar a un camión y, al encontrarse con otro colectivo de frente, se desbarrancó. Esta imprudencia le costó la vida a tres niños.
