ver más
Osvaldo Lauro (59) y Leopoldo Kuschnaroff (36) fueron acusados de privación ilegítima de la libertad, agravada, en grado de tentativa, con relación a la denuncia de una menor.

La polémica no cesa en Rivadavia: imputaron y liberaron al enólogo y al ingeniero por el supuesto rapto

A las 21.20 del martes, después de haber sido paseados durante 24 horas por la subcomisaría de Los Campamentos y las comisarías de , San Martín, , y nuevamente Rivadavia y luego de haber sido imputados por el delito de privación ilegítima de la libertad, agravada, en grado de tentativa, el enólogo Osvaldo Lauro (59) y el ingeniero agrónomo Leopoldo Kuschnaroff (36) volvieron a ser hombres libres pero con una causa penal en proceso y todavía la sorpresa y la polémica por lo ocurrido continúan vivas.

"La niña (11) se confundió de personas o confundió las circunstancias. Nuestros clientes no han cometido ningún delito", dijo este miércoles el abogado Rafael Herrero, quien junto con su colega Eduardo de Oro han encarado la defensa de los dos hombres, que de ser vecinos reconocidos pasaron a ser detenidos comunes.

"No hemos hablado con ellos con tranquilidad. Nuestra prioridad era que recuperaran la libertad. Están shockeados, muy afectados. Son vecinos muy queridos y es normal que estén conmocionados por lo que les tocó vivir", dijo el letrado.

Psicosis colectiva

Para Herrero, el caso es derivación de una especie de psicosis colectiva sobre secuestro de niños que circula por las redes sociales. "No entiendo muy bien cuáles son los elementos que tuvo en cuenta el fiscal (Carlos) Giuliani para imputar a estas dos personas. En Rivadavia circulan muchas versiones en las redes sobre secuestros y la gente está muy traumada", dijo.

El expediente indica que Selene, la niña de 11 años que supuestamente era víctima de la tentativa de secuestro, cruzaba la calle y desde la camioneta uno de los ocupantes le hizo señas y ella las interpretó como que le estaban indicando que subiera. Lo que se supone es que le estaban diciendo que cruzara la calle. Selene gritó, asustada, y también gritó una mujer que iba detrás de la niña. El conductor de la camioneta, quizás preocupado por la reacción, continuó la marcha. Un policía que escuchó los gritos subió a su auto particular y siguió a la camioneta. La alcanzó y se atravesó delante de ella. La camioneta se detuvo y luego llegaron refuerzos.

Lo que se estima es que hubo una sucesión de malos entendidos y de temor.

El policía que siguió a la camioneta dijo en el expediente que había entendido que la niña había alertado de que la habían querido agarrar y subir a la camioneta, pero la menor no declaró eso en sede judicial y sólo sostuvo que le habían hecho señas. Además la menor contó que la noche anterior había estado mirando videos sobre secuestros y que eso la había dejado afectada.

A ambos los quisieron linchar tras ser detenidos

"Están muy afectados, totalmente shockeados. No tienen antecedentes, nunca habían sido detenidos y ahora los persiguieron, los quisieron linchar y los llevaron de un lado a otro", contó el abogado Rafael Herrero.

Luego de haberlos demorado, la misma policía debió proteger a los dos hombres para que los vecinos de Los Campamentos no los lincharan. Incluso se debió montar todo un operativo para poder retirarlos de la subcomisaría y llevarlos a la Comisaría 13, en la ciudad cabecera, para mayor seguridad.

Ya en esa dependencia, luego los detenidos fueron llevados a San Martín y a la ciudad de Mendoza, para que se les realizara una serie de pericias médicas y psicológicas.

Después fueron trasladados a la Alcaidía de Junín y más tarde fueron nuevamente alojados en la Unidad 13.

"Toda nuestra energía estuvo puesta en que pudieran recuperar la libertad. Son gente de trabajo, profesionales que trabajan y viven en la zona, vecinos conocidos. Es absurdo imaginar que estas personas intentaran un secuestro", dijo el defensor.

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados