El colegio Tomás Alva Edison de Guaymallén recibió, en muy poco tiempo, una lluvia de buenas noticias. A fines de octubre la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) le informó que quedó seleccionado como una de las 50 escuelas más innovadoras de la región. A eso se sumó una certificación internacional de Microsoft y excelentes resultados de sus alumnos en la Liga de Robótica.
Aunque la distinción aún no fue recibida, tiene como motivo la implementación durante 11 años de un modelo educativo pionero en América Latina. Se llama 1.1 y consiste en la distribución de computadoras portátiles a estudiantes y docentes en forma particular, para que cada uno puede realizar múltiples tareas, además de conseguir un acceso personalizado, directo e ilimitado a las tecnologías de la información.
Cada estudiante puede acceder a información en línea, en cualquier momento y desde cualquier lugar, se puede descargar software, contenidos digitales, trabajar de manera colaborativa y participar en redes.
"Es un orgullo que la Unesco nos haya seleccionado como una de las 50 escuelas más innovadoras de la región", contó Graciela Bertancud, representante legal del colegio Tomás Alva Edison.
Bertancud participó, representando al colegio, en un encuentro global de la tecnología para la educación que se hizo el 28 y 29 de octubre en México. Se llama BETT y lo organiza Microsoft para los establecimientos que conforman la Red de Escuelas Mentoras de Latinoamérica.
La escuela Tomás Alva Edison forma parte de un no muy amplio número de instituciones educativas que han invertido en crear cambios y compartir entre ellas su historial positivo de liderazgo, innovación e implementación exitosa, por medio de estrategias de colaboración.
"Lo que destaca a nuestro colegio es que trabajamos con los chicos con el modelo crítico y colaborativo. La idea es que puedan trabajar en equipo y aportar mejoras significativas. Los preparamos para que les surjan ideas, las lleven a cabo y tengan capacidad de autoaprender", destacó.
En cuanto al reconocimiento, se trata únicamente de un diploma, ya que no trae réditos económicos pero, para Bertancud, es "mucho más que eso, es saber que estamos yendo por el camino correcto y que somos un ejemplo para la región".
El objetivo del colegio es lograr que sus estudiantes culminen el secundario lo más preparados posibles para enfrentarse al mundo universitario o del trabajo.
En la Liga de Robótica, bien posicionados
La Liga de Robótica consiste en cinco competencias al año, y los puntajes acumulados les permiten a los mejores posicionados poder representar a Argentina en competencias internacionales.
"Nosotros tenemos la Probotschool, que es una escuela de robótica y programación que funciona de manera extracurricular los sábados en la mañana", expresó Graciela Bertancud, representante legal de la institución.
Uno de sus alumnos, Renzo Perrota (15), obtuvo el tercer puesto en la categoría seguidores de línea. Esto fue sorprendente y destacable, ya que el joven compitió contra ingenieros profesionales y estudiantes de Ingeniería de las universidades locales, ganándose el derecho a viajar a Bahía Blanca a otro torneo, donde representará al colegio y a Mendoza.
-Programación y robótica. Es la única del país. Funciona los sábados por la mañana, de 9 a 12.30, y está destinada a estudiantes de 10 a 17 años, divididos en primarios y secundarios.
-120 alumnos inscriptos. Comenzó a funcionar en abril de este año con buena cantidad de estudiantes. Más de 700 se inscribieron, por lo que no descartan aumentar la cantidad de chicos en 2017.
