ver más
El animal fue la responsable de ubicar a los acusados del homicidio de los panaderos en San Rafael.

Coni, la perra que encontró a los sospechosos de un doble crimen

La perra y su guía, la auxiliar Patricia Díaz, llegaron a las 14.30 del lunes a la casa donde hallaron los cuerpos. Entraron por el portón verde del garaje y junto a personal de Policía Científica empezaron con las pericias.

 Embed      

Los peritos marcaron dos huellas de zapatillas sobre el piso de cemento, la perra las olió y luego se dirigió hacia uno de los muros perimetrales de la casa por donde se estima ingresaron los homicidas. Allí volvió a oler una huella que estaba marcada sobre el pasto e inició el rastreo.

Primero, después de unos 15 minutos, recorrió los 700 metros que existen entre la casa del matrimonio Scalia y la vivienda ubicada en República El Líbano al 1600 donde se detuvo a Cristian Pajón.

"Coni empezó el recorrido hacia la calle El Líbano, fue zigzagueante el trayecto por el venteo hasta que frenó frente a la puerta de una casa, quebró la cola y la empezó a mover contenta". Esa fue la señal de que el objetivo estaba cumplido, luego personal de Investigaciones por orden de la fiscal Rossi detuvo a Pajón y lo trasladó a la base de Maza y Patricias Mendocinas.

La auxiliar repitió la orden y le indicó a Coni que continuara con su trabajo. El segundo recorrido, según la guía, fue más directo, ya que "tomó por El Libertador hasta Los Sauces, giró por Pedro Vargas y fue directo hacia el domicilio de Peñalver, que en ese momento no estaba en su casa".

Al llegar, Coni repitió la maniobra, volvió a quebrar la cola y se puso contenta, la respuesta fue un gesto de cariño de parte del guía. Peñalver fue detenido en las inmediaciones del lugar por personal de Investigaciones, que montó guardia por orden de la fiscal.

Junto a Coni y su guía estuvo otra policía, la auxiliar María Quiroga, que iba armada. "Es muy importante en este tipo de operativos ir acompañada por otro efectivo para concentrarse en la perra", dijo Díaz.

En este contexto, la auxiliar que hace nueve años presta servicios en la división Canes de la Policía dijo que "bastaron dos huellas distintas marcadas en el garaje y otras en el muro perimetral para que Coni iniciara el rastreo y ubicara el domicilio de los imputados". Y agregó que "al garaje sólo entraron los efectivos de Científica, la perra y yo para no contaminar el lugar".

Lo cierto es que la perra sólo dudó un poco en el primer recorrido, pero no se frenó nunca y en el segundo fue directamente hacia el lugar donde reside Peñalver. Es que Coni, dijo su guía, "tiene un gran olfato y lo guarda en su memoria" y "su capacidad ya fue demostrada en el esclarecimiento de muchos hechos".

Lo cierto es que el jueves por la tarde la fiscal decidió imputar a estas dos personas por el asesinato del matrimonio Scalia. La carátula por ahora es "homicidio criminis causa" y arriesgan una condena a prisión perpetua.

"Fatiga" es el padre de la perra

Coni es hija de otro mítico perro rastreador de raza Pointer Inglés que murió hace unos años y dejó una huella imborrable en la división Canes de la Policía.

Se trata de "Fatiga", que en vida esclareció numerosos robos y dejó descendencia que se repartió en distintas partes de Mendoza.

Coni es producto de la cruza de Fatiga y Yeni, otra rastreadora que sigue trabajando en Canes junto a su hija Coni.

El principal Sebastián Ponce, jefe de Canes, dijo que "Coni demostró ser digna hija de Fatiga, tiene un muy buen récord, de cada diez hechos con su olfato esclareció entre seis y siete".

En la División Canes hay tres perros rastreadores: Coni, Yeni e Hilario que ya tiene nueve años y está "jubilado".

"La mejor recompensa para estos perros es el cariño y el respeto que se le brinda en este cuerpo de policías", señaló Ponce.

 Embed      
 Embed      

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados