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Perito complicó a la mujer que sufría violencia de género y mató a su marido

"La escena del hecho había sido modificada y había signos de haber sido limpiada", aseguró este martes una efectivo de la Policía Científica. Su declaración complicó a Claudia Jaquelina Cortez (49), quien mató a su marido Carlos Ernesto Pelayes (48) pero aseguró que fue para defenderse de un ataque sexual.

En el juicio por jurados que comenzó el lunes y continuó este martes, las partes se encuentran discutiendo si la mujer actuó en legítima defensa o no.

Gimena Palacios, efectivo de Policía Científica que estuvo a cargo de las pericias en el lugar del hecho, brindó un testimonio que comprometió a la mujer. Aseguró que el cadáver no tenía lesiones defensivas y que en la habitación no había el desorden típico de una pelea. La imputada declaró el lunes y aseguró que hirió a su esposo en medio de un forcejeo cuando intentó someterla sexualmente.

La testigo manifestó que la habitación había sido alterada. Había signos de limpieza como por ejemplo agua en el suelo y descartó que fuera orina, tal como había manifestado la acusada. Incluso un policía de la Comisaría 27, que intervino en el procedimiento, dijo que en el lugar le explicaron que el agua estaba en el suelo porque se la habían arrojado a la víctima para reanimarla.

La policía de la Científica también observó manchas de sangre que fueron limpiadas y transferidas hacia la parte trasera de la puerta de ingreso.

Antecedentes violentos

Los hermanos de Claudia Cortez declararon este martes y confirmaron los constantes hechos de violencia de género que sufría la mujer. "Cuando estaba embarazada de uno de los hijos, Carlos le dijo que no lo tuviera", aseguró Luis Cortez.

"Nosotros nunca hicimos la denuncia porque mis sobrinos nos pidieron eso para que no vaya su padre a la cárcel. Sobre esa noche, mi hermana me contó que no tuvo intención de matarlo, que fue un accidente", agregó.

En sintonía, Guido Crotez recordó que una vez intercambió golpes de puño con su cuñado porque un vecino le avisó que le estaba pegando a la mujer. "Mi hermana no merece estar acá, pero ella me dijo que quería ser juzgada. Solamente se defendió", manifestó.

Incluso una amiga de la sospechosa, Marina Galván, dijo haber visto cómo el hombre la golpeaba contra el capot del auto y que "cuando hablaba conmigo se desahogaba y trataba de cambiar las cosas, pero después no se cómo él la volvía a convencer y se la llevaba".

El debate oral y público continuará en la mañana del miércoles, cuando el fiscal jefe de Homicidios, Fernando Guzzo, y el abogado defensor, Carlos Moyano, realizarán los alegatos finales. Luego, el jurado pasará a deliberar para dictar su veredicto.

El hecho

El 28 de junio pasado, cerca de las 5, un llamado al 911 alertó que un hombre había sufrido un infarto en su domicilio ubicado en calle México al 2233, en el barrio Villa Jovita de Godoy Cruz. Personal médico acudió al lugar y constató que el hombre se encontraba sin vida aparentemente por una muerte natural.

Sin embargo, cuando personal de Policía Científica realizó las inspecciones de rigor en la escena del hecho constató que el cadáver presentaba una herida cortopunzante debajo de la clavícula.

El fiscal de Homicidios, Gustavo Pirrello, tomó intervención e imputó a Cortez. El magistrado sostiene que la mujer asesinó a su pareja y luego lavó el cadáver y la habitación para hacerlo pasar por un infarto.

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