“Su egreso anticipado implica una concreta posibilidad de riesgo para sí y para la sociedad”. Con ese argumento, entre otros, la Justicia le negó la chance a Marcelo Fabián Sosa (48). Está preso por causas de narcotráfico junto a gran parte de su familia, entre ellos, sus hijos quienes se autodenominaban los Wachos Atrevidos.
Petete Sosa se encuentra cumpliendo 7 años de cárcel por una pena unificada de dos causas donde fue capturado con tenencia de estupefacientes. El 24 de junio de este año se terminará ese lapso y volverá a las calles.
Como restan pocos meses para el fin de la condena, el narcotraficante solicitó el beneficio de la libertad asistida, es decir, regresar a la calle anticipadamente bajo el cumplimiento de ciertas normas de conducta.
Sin embargo, la jueza de Ejecución María Paula Marisi rechazó el beneficio basada en que los informes penitenciarios dieron resultados negativos para Petete. Por ejemplo, el Organismo Técnico Criminológico (OTC) aseveró que “su libertad anticipada representaría un grave riesgo para sí o para terceros”:
El estudio tuvo en cuenta que los psicólogos indicaron que Sosa tiene una personalidad “emocionalmente perturbada, bajo un funcionamiento psicopático” y carece de “conciencia delictiva”. De hecho, ponderaron que el hombre obtuvo el beneficio de salidas transitorias en 2015 y aprovechó para darse a la fuga y cometer nuevos delitos. También agregaron que las condiciones sociofamiliares tampoco son beneficiosas para reducir el riesgo de reincidencia.
En tanto que el Consejo Correccional, en forma unánime, consideró que “resultaría riesgoso para el interno y para el entorno social la externación mediante el régimen peticionado”.
De esta forma, quedó denegado el beneficio y de hecho la jueza solicitó que Petete Sosa sea incorporado en forma inmediata a un programa intensivo de preparación para su retorno a la libertad, lo que ocurrirá en los próximos meses.
Familia ligada al hampa
El 25 de mayo de 2012, Marcelo Sosa quedó privado de su libertad por primera vez. El hombre fue capturado junto a otras personas con 5 kilogramos de cocaína tras un procedimiento en el arco Desaguadero.
Fue condenado y quedó alojado en el penal, pero logró fugarse el 27 de septiembre de 2015 cuando estaba en una salida transitoria. A fines de octubre siguiente fue recapturado con 90 kilogramos de marihuana en la misma frontera provincial. Los investigadores sostienen que Sosa quería afincar el narcomenudeo en San Luis.
Por ambos hechos, recibió una pena unificada a siete años de cárcel y desde entonces está privado de su libertad, donde se ha encontrado con varios de sus familiares.
Tres de sus hijos también están alojados en el penal. Conformaban una banda con sede en el barrio 26 de Enero de Las Heras conocida como los Wachos Atrevidos. El mayor, Jorge Díaz -llevan el apellido materno- está preso por un homicidio. En tanto que los dos restantes fueron acusados por robos de vehículos y violencia de género.
La pareja del Petete, Belén Díaz, era conocida como Madre Belén y fue quien siguió el negocio del narcomenudeo en Las Heras tras la captura de su marido. Ha sido detenida y ha recuperado su libertad varias veces, aunque en septiembre pasado perdió el beneficio de la prisión domiciliaria luego de ser capturada junto a Luciano Díaz -el hijo del medio- en otra causa vinculada a estupefacientes.
