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Gil Pereg, que entró maullando a la sala, seguirá en la cárcel hasta el juicio

No hubo sorpresas. El juez rechazó lo solicitado por la defensa de Gil Pereg (36) y dictó la prisión preventiva por el asesinato de su madre 
Pyrhia Saroussy (63), y su tía, Lily Pereg (54), las turistas israelíes ultimadas a mediados de enero pasado. El imputado ingresó a la sala imitando el sonido de un gato: "Miau, miau".

La audiencia había comenzado el lunes pasado cuando la fiscal de Homicidios Claudia Ríos solicitó la medida cautelar basándose en la gravedad del delito, el riesgo de fuga y entorpecimiento de la investigación si recupera su libertad.

Por el lado contrario, la defensa reclamó un recupero de libertad o prisión domiciliaria ya que el hombre no tiene dinero para fugarse, tiene arraigo en sus gatos y se sometió a proceso en causas anteriores donde fue investigado por tenencia de armas de fuego.

Esto último era menos probable ya que los abogados defensores ni siquiera pudieron establecer quién iba a ser la persona que quede a cargo de Gil Pereg en caso de una eventual domiciliaria y detallaron que estaban negociando con algunas ONG.

Finalmente el magistrado se inclinó por la versión de la fiscal y confirmó la preventiva contra el acusado con un embargo de 4 millones de pesos. "La materialidad del hecho esta debidamente acreditada y demostrado el grado de perversidad con el que cometió el hecho", consideró.

Agregó que existe un grave riesgo de fuga si recupera su libertad por sus características psíquicas, la gravedad del hecho y su conducta tras haberlo cometido: "No soporta un test de razonabilidad que tenga arraigo en sus mascotas. Sería como si alguien dijera lo mismo sobre un auto u otro objeto", agregó.

La medida implica que continuará preso hasta la llegada de un juicio oral y público que se realizará con jurado popular ya que arriesga la única pena de prisión perpetua. De todas formas, la defensa anticipó que apelará ante una instancia superior.

Al expediente no le queda mucho para llegar a juicio -será por jurados si se mantiene esta calificación-. La fiscal Ríos espera los informes completos psiquiátricos y psicológicos y con esto solicitará el fin de la etapa de investigación primaria.

En consonancia con la audiencia del lunes, donde Gil Pereg ironizó con sus respuestas y hasta se orinó encima, en esta ocasión ingresó y salió de la sala de debates maullando.

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El hecho

Saroussy y Pereg llegaron a Mendoza el 11 de enero pasado para visitar al hijo de Saroussy, Nicolás Gil Pereg -así se hacía llamar-, quien vive en la provincia desde hace diez años aproximadamente. Al día siguiente se reunieron con el hombre y los tres fueron juntos hasta el lugar donde vive en condiciones de poca higiene: un predio ubicado en las inmediaciones del cementerio de Guaymallén. Desde ese momento, no fueron vistas nunca más.

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Gil Pereg fue sospechoso por su extraño modo de vida -vivía como un marginal pero tenía 3 millones de pesos en su domicilio-, aunque nunca se pudo encontrar pruebas para vincularlo. La Justicia investigó el caso como una averiguación paradero hasta el 25 de enero cuando un cotejo con una mancha hallada en su domicilio determinó que era sangre de las víctimas. Esa misma jornada fue detenido y al día siguiente se encontraron los cuerpos.

Lily Pereg, quien era docente de microbiología en Australia, fue ultimada de tres disparos. En tanto que la madre del acusado fue estrangulada. Ambas fueron empaladas con un hierro de construcción cuando ya estaban sin vida.

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