Marcelo El Gato Araya, quien lleva 9 años preso y cosechó pesadas condenas, comenzó una huelga de hambre en el penal de Cacheuta, Almafuerte. Dice que lleva muchos años encerrado en el sector de máxima seguridad y quiere que lo trasladen a otro pabellón.
El Servicio Penitenciario tomó conocimiento el viernes pasado sobre esta medida de fuerza que comenzó el reconocido y peligroso interno, al pasar 24 horas de no haber retirado ningún alimento.
Debido a esto, se controlan sus signos vitales a diario para asegurarse que esté bien de salud. En caso de sufrir una descompensación o tener algún problema por no alimentarse, debe ser internado para ser estabilizado y en si es necesario comenzar una alimentación forzosa.
El sector de máxima seguridad del penal Almafuerte tiene más restricciones para los internos que en otros módulos. Allí están alojados presos que son considerados de mayor "peligrosidad". Por lo tanto, hay una mayor seguridad y siempre está latente el temor de una posible fuga.
Araya indicó que tiene buena conducta y que no causó problemas en este largo tiempo que lleva preso, por lo que quiere ser cambiado de sector, pero eso implica para el Servicio Penitenciario hacer una reorganización de internos debido a posibles problemas de convivencia.
La medida de fuerza de El Gato puede continuar, pero solo serán las autoridades penitenciarias quienes decidan si se lo cambia de módulo o no.
En los 9 años que lleva detenido estudió Ciencias Políticas y Administración Pública, aunque en el último año fue muy irregular y en para este 2019 todavía no se inscribió.
Además, está en el taller de carpintería al cual asiste dos veces por semana.
¿Quién es El Gato Araya?
Se trata del enemigo número uno de Daniel El Rengo Aguilera, con quien durante años se disputaron el poder en el barrio La Gloria, de Godoy Cruz, y la venta de drogas.
En 2017 fue condenado por la Justicia Federal a 15 años por ser líder de una banda criminal dedicada al narcotráfico y al contrabando. Antes, recibió dos condenas a prisión perpetua por ser el instigador del homicidio de Ezequiel Salas, y del sangriento crimen de dos albañiles que trabajaban en una casa de El Carrizal del Rengo Aguilera, en enero de 2010.
Cayó preso en un lujoso departamento en Buenos Aires, donde se había refugiado luego de los tremendos crímenes que ordenó cometer.
