Alejandro Salas Romero, celador del colegio Murialdo de Guaymallén, fue condenado este miércoles en un fallo dividido a 6 años de prisión efectiva por el delito de abuso sexual con acceso carnal de una alumna de 4 años.
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La sentencia fue emitida vía Skype por el tribunal integrado por los jueces Eduardo Martearena, María Belén Salido y Mateo Bermejo.
Fue por 2 a 1 ya que la jueza Salido consideró que Salas Romerodebía ser absuelto.
El juicio había comenzado a fines de noviembre y duró mucho más de lo previsto por diversos factores: la pandemia de coronavirus, que obligó a que el último tramo fuera de manera remota; la feria judicial de enero y lo recargado del calendario de audiencias por otros juicios del Tribunal Penal Colegiado.
Antes de la pandemia, la fiscal Cecilia Bignert había pedido que Salas Romero fuera condenado a 8 años de cárcel, los abogados de la niña elevaron el monto de la pena a 10 años y la defensa pidió que fuera liberado previa absolución.
El caso
Todo comenzó en agosto de 2018 cuando la madre de una alumna de salita de 4 años denunció que su hija había sido despojada de la ropa interior.
Que había llegado a casa en esas condiciones procedente del colegio ubicado en Guaymallén, dijo en sede judicial. Y dio una serie de indicios que pusieron en jaque al celador.
Alejandro Salas Romero fue detenido en su casa de Guaymallén, estuvo alojado en sede penitenciaria de tránsito y en febrero de 2019 le concedieron la prisión domiciliaria con tobillera electrónica.
Esto molestó a la familia de la víctima, pero el imputado alegó su inocencia.
