El horóscopo chino revela para este domingo 25 de enero de 2026 las predicciones para todos sus signos zodiacales, correspondientes al Año de la Serpiente de Madera, esperando el inicio del Año del Caballo de Fuego, que comenzará formalmente el próximo 17 de febrero de 2026.
Astrología china
Consulta el horóscopo chino de hoy domingo 25 de enero
El horóscopo chino tiene preparadas estas predicciones para todos los animales del zodiaco oriental correspondientes al día de hoy
Consulta el horóscopo chino de hoy domingo 25 de enero
- Rata (1936, 1948, 1960, 1972, 1984, 1996, 2008, 2020): la mañana se presenta más lenta, ideal para no exigir respuestas inmediatas. Con el correr del día, una idea sencilla aporta alivio emocional. La tarde favorece momentos de introspección sin aislamiento. Al llegar la noche, el descanso se siente reparador. El domingo invita a escuchar el propio ritmo
- Búfalo o Buey (1937, 1949, 1961, 1973, 1985, 1997, 2009, 2021): el día comienza con sensación de estabilidad. Durante la mañana, mantener rutinas conocidas aporta seguridad. La tarde se abre a una conversación honesta que ordena pensamientos. Por la noche, la calma se profundiza al soltar preocupaciones ajenas. El domingo refuerza la confianza interior
- Tigre (1938, 1950, 1962, 1974, 1986, 1998, 2010, 2022): la mañana arranca con inquietud y ganas de moverse. A lo largo del día, canalizar esa energía en algo placentero evita tensiones. La tarde trae una revelación emocional inesperada. Al anochecer, la serenidad llega al aceptar lo que es. El domingo equilibra impulso y reflexión
- Conejo (1939, 1951, 1963, 1975, 1987, 1999, 2011, 2023): el día se abre con una sensibilidad suave. Durante la mañana, un recuerdo despierta gratitud. La tarde acompaña gestos de cuidado mutuo. Por la noche, el silencio se vuelve reconfortante. El domingo invita a nutrir el mundo interior
- Dragón (1940, 1952, 1964, 1976, 1988, 2000, 2012, 2024): la mañana trae claridad mental sin esfuerzo. A medida que avanza el día, conviene no imponer ritmo a los demás. La tarde ofrece una oportunidad para reconectar con deseos personales. Al caer la noche, la calma se instala al bajar expectativas. El domingo armoniza mente y emoción
- Serpiente (1941, 1953, 1965, 1977, 1989, 2001, 2013, 2025): el día comienza observando más que actuando. Durante la mañana, una intuición marca el camino correcto. La tarde favorece el orden emocional interno. Por la noche, una sensación de paz acompaña el cierre del día. El domingo confirma decisiones silenciosas
- Caballo (1942, 1954, 1966, 1978, 1990, 2002, 2014, 2026): la mañana se despierta con entusiasmo moderado. A lo largo del día, aceptar pausas mejora el ánimo. La tarde invita a compartir sin apuros. Al anochecer, el cuerpo pide descanso consciente. El domingo equilibra movimiento y quietud
- Cabra (1943, 1955, 1967, 1979, 1991, 2003, 2015, 2027): el día fluye con sensibilidad elevada. Durante la mañana, conectar con lo emocional aporta claridad. La tarde favorece actividades tranquilas y creativas. Por la noche, la calma llega de forma natural. El domingo se siente reparador
- Mono (1944, 1956, 1968, 1980, 1992, 2004, 2016, 2028): la mañana despierta curiosidad y ganas de interactuar. A lo largo del día, conviene escuchar antes de hablar. La tarde trae una risa compartida que alivia tensiones. Al caer la noche, el cansancio se disuelve con descanso real. El domingo invita a la ligereza emocional
- Gallo (1945, 1957, 1969, 1981, 1993, 2005, 2017, 2029): el día comienza con deseos de orden mental. Durante la mañana, soltar exigencias personales resulta clave. La tarde acompaña momentos simples y sinceros. Por la noche, la tranquilidad se vuelve protagonista. El domingo enseña a bajar el nivel de autoevaluación
- Perro (1946, 1958, 1970, 1982, 1994, 2006, 2018, 2030): la mañana se inicia con empatía y conexión. A lo largo del día, cuidar límites emocionales evita desgaste. La tarde favorece diálogos sinceros. Al anochecer, la paz aparece al sentirse comprendido. El domingo fortalece vínculos genuinos
- Cerdo (1947, 1959, 1971, 1983, 1995, 2007, 2019): el día se despliega con una energía amable. Durante la mañana, disfrutar del presente mejora el humor. La tarde invita a compartir sin expectativas. Por la noche, el bienestar se siente estable y profundo. El domingo deja una sensación de gratitud silenciosa




