El horóscopo chino revela para este sábado 10 de enero de 2026 las predicciones para todos sus signos zodiacales, correspondientes al Año de la Serpiente de Madera, en la previa del Año del Caballo de Fuego, que comenzará formalmente el próximo 17 de febrero de 2026.
Astrología china
Consulta el horóscopo chino del sábado 10 de enero
El horóscopo chino tiene preparadas estas predicciones para todos los animales del zodiaco oriental correspondientes al día de hoy
Consulta el horóscopo chino de hoy sábado 10 de enero
- Rata (1936, 1948, 1960, 1972, 1984, 1996, 2008, 2020): el sábado comienza con una necesidad clara de ordenar ideas. Durante la mañana, una pausa consciente ayuda a priorizar sin presión. La tarde se presta para reorganizar asuntos personales pendientes. Al llegar la noche, una conversación cercana aporta alivio emocional. El día cierra con mayor claridad interior
- Búfalo o Buey (1937, 1949, 1961, 1973, 1985, 1997, 2009, 2021): la jornada se abre con estabilidad y calma. En la mañana, avanzar sin apuro permite disfrutar del proceso. La tarde favorece actividades prácticas que brindan seguridad. Hacia la noche, el cuerpo pide descanso reparador. El sábado consolida una sensación de equilibrio
- Tigre (1938, 1950, 1962, 1974, 1986, 1998, 2010, 2022): el día arranca con inquietud y deseo de movimiento. Durante la mañana, canalizar la energía en actividades físicas resulta positivo. La tarde invita a moderar impulsos y escuchar más. Por la noche, una reflexión sincera devuelve serenidad. El sábado enseña a combinar acción y pausa
- Conejo (1939, 1951, 1963, 1975, 1987, 1999, 2011, 2023): el sábado se presenta suave desde temprano. En la mañana, pequeños gestos generan bienestar duradero. La tarde fluye mejor al evitar exigencias externas. En la noche, el descanso emocional se vuelve prioritario. El día favorece la armonía interna
- Dragón (1940, 1952, 1964, 1976, 1988, 2000, 2012, 2024): la jornada comienza con ambiciones latentes. Durante la mañana, organizar ideas evita frustraciones. La tarde invita a disfrutar sin perder de vista objetivos futuros. Al anochecer, reconocer avances refuerza la confianza. El sábado equilibra visión y presente
- Serpiente (1941, 1953, 1965, 1977, 1989, 2001, 2013, 2025): el día se abre con una mirada introspectiva. En la mañana, observar en silencio brinda respuestas claras. La tarde favorece decisiones discretas pero firmes. Por la noche, el descanso mental se vuelve profundo. El sábado afina la percepción interna
- Caballo (1942, 1954, 1966, 1978, 1990, 2002, 2014, 2026): el sábado inicia con ganas de movimiento y cambio. Durante la mañana, variar la rutina renueva el ánimo. La tarde exige no dispersar energías en exceso. En la noche, bajar el ritmo mejora el bienestar general. El día ajusta la intensidad personal
- Cabra (1943, 1955, 1967, 1979, 1991, 2003, 2015, 2027): la jornada se presenta sensible y receptiva. En la mañana, atender emociones propias resulta sanador. La tarde favorece espacios creativos o íntimos. Al llegar la noche, el entorno cercano brinda contención. El sábado armoniza sentimientos
- Mono (1944, 1956, 1968, 1980, 1992, 2004, 2016, 2028): el día se vive con curiosidad y agilidad. Durante la mañana, una idea espontánea genera entusiasmo. La tarde invita a enfocarse para no dispersarse. En la noche, desconectar de estímulos mejora el descanso. El sábado combina ingenio y calma
- Gallo (1945, 1957, 1969, 1981, 1993, 2005, 2017, 2029): la jornada impulsa orden incluso en el descanso. En la mañana, organizar el entorno aporta tranquilidad. La tarde pide flexibilidad ante cambios menores. Por la noche, cerrar el día con estructura serena reconforta. El sábado refuerza la claridad personal
- Perro (1946, 1958, 1970, 1982, 1994, 2006, 2018, 2030): el día comienza con una actitud protectora. En la mañana, cuidar vínculos fortalece la confianza. La tarde favorece encuentros sinceros y simples. Al anochecer, la calma confirma elecciones correctas. El sábado reafirma la coherencia emocional
- Cerdo (1947, 1959, 1971, 1983, 1995, 2007, 2019): el sábado se presenta amable y distendido. En la mañana, disfrutar lo sencillo mejora el ánimo. La tarde invita a compartir sin excesos. En la noche, un momento de gratitud aporta plenitud. El día cierra con bienestar genuino





