Romina Malaspina, la ex participante de Gran Hermano sorprendió con un relato este sábado, como invitada a Podemos Hablar PH, el ciclo de Telefé que conduce Andy Kusnetzoff. En el momento en el que los invitados deben contar una situación inesperada, la ahora presentadora de noticias contó que pasó por una situación muy desagradable.
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“Avancen al punto de encuentro los que tuvieron una cita que terminó mal”, pidió el conductor. A lo que Romina aclaró: “En realidad fue una cita que no fue cita y fue fallida porque fui engañada”, comenzó diciendo la joven ante la atención de los otros invitados.
Malaspina afirmó que “me lo habían planteado como una reunión de trabajo en una supuesta oficina donde había un set de grabación y me termino dando cuenta que el chico me había chamullado desde una semana antes hablando de un proyecto”.
Y agregó: “La intención no era laboral. Fue como ‘bueno, ¿te querés tomar un vinito?’ y yo estaba totalmente incómoda. Me terminé yendo y esta persona quedó cruzada porque estaba convencido de que con este engaño iba a llegar a pasar algo. Dije ‘no pude haber caído en esta tontería’”, cerró, compartiendo la desagradable situación que vivió tiempo atrás.
Un intento de violación
La ahora conductora de Canal 26 se refirió a la situación más difícil de su vida. "Tuve un intento de violación a los diez años que me dejó un trauma muy grande que me duró los dos años siguientes”, y confesó que antes le costaba hablar del tema pero ahora siente que pudo “cerrar y dejar atrás esa etapa”, que ahora le sirve “como experiencia”.
“Estaba en el barrio de mi casa, en Mar del Plata, andando en bicicleta y un tipo me agarra, tapándome la boca, y me lleva a una casa. Tira la bicicleta al piso y me intenta meter adentro de una casa. No llegó a pasar nada: me resistí, me resistí... Fue muy fuerte y traumático todo ese momento porque era como eterno, no se terminaba más pero pude zafar”, contó algo angustiada,
“Zafé porque una vecina que pasó pidió auxilio. Empezó a los gritos y esta persona se asusta y se va corriendo. Nos dimos cuenta de que había un auto afuera que estaba en combinación (con el abusador) y fue todo sincronizado. El tipo sale corriendo, sale el auto y fue como una cosa de ‘Dios, menos mal que no me pasó nada’, porque estuve cerca de que me llevaran", agregó Malaspina.
Y completó el relato: "No solo me salvé de una violación, sino quizás también de que me secuestren, de no ver más a mi familia. Me traumó mucho. No me imaginé que me podía secuestrar ni hacer nada, lo veía como un tipo que estaba parado en la esquina paseando al perrito…”
