En noviembre pasado, Coti Sorokin compartió una hora de charla con Diario UNO en el lobby del hotel Diplomatic. El cantautor había terminado su desayuno y quiso que la entrevista se hiciera antes de irse a probar sonido a la bodega Santa Julia, en Maipú, donde ese atardecer deslumbró a 3.000 personas que se habían quedado agitando sus copas en el parque de la bodega y coreando sus canciones.Antes, no bien terminó la charla con este medio, el autor de Bailemos o Nada fue un error salió a caminar por la ciudad de Mendoza. Se trata de actividades o momentos que, de un tiempo a esta parte de su vida, trata de incorporar a su rutina para así darle orden y paz a su cuerpo y mente. Después de todo, sólo en 2016 visitó 25 ciudades españolas con su gira Cercanías y confidencias.Esta noche, sin embargo, el recital que ofrecerá en Junín será bien distinto al de Europa. El de aquí es un recorrido por sus grandes éxitos, en versiones bien eléctricas, y es una puesta muy similar a la que se ve en el DVD Tanta magia. Pero esto no es todo, en el diálogo que tuvimos con Coti, él nos adelantó que el 8 de abril volverá con este mismo show al Arena Maipú.Luego, en junio, iniciará la gira Cercanías y confidencias a nivel argentino e incluirá 40 shows en el interior del país. En su hoja de ruta, claro, vuelve a estar Mendoza, tierra con la que tiene un vínculo más allá de la música.Mendoza es la provincia donde conoció a quienes hoy son sus grandes amigos y con quienes creó su nuevo proyecto pasión: Verso, el vino que hizo con el enólogo de Monteviejo, Marcelo Pelleriti. Ese vino pertenece a la colección de varietales que el reconocido hacedor tiene con músicos de todo el país.Sin más preámbulos, nos adentramos a una conversación sin límites y que tuvo música del propio Coti Sorokin de fondo.-¿Cómo nace tu vínculo con Mendoza y sus vinos? Porque ahora tenés el tuyo: Verso...-Con Marcelo Pelleriti hubo una seguidilla de encuentros muy lindos, tanto en Mendoza como en Francia, pero siempre vinculándonos desde lo musical. Había un nexo porque nos juntábamos a hablar de música y guitarras. En uno de esos encuentros -que sucedió en Tunuyán- me propuso esta aventura, que él ya había hecho con Pedro Aznar: hacer un blend. Me dio las muestras y la idea era que el blend lo armara yo, a mi gusto. Mi respuesta afirmativa fue instantánea, porque me pareció una idea alucinante. Marcelo es alguien en quien uno confía ciegamente. Eso fue en 2013, se hicieron 3.000 botellas, que permanecieron en guarda y salieron el año pasado (2016).-¿Por qué lo llamaste Verso?-Quise mantener el espíritu de la invitación, porque Marcelo me había invitado a "componer" un vino. Incluso, me dio una hoja muy larga con las referencias de las 20 botellas de muestras que él traía y estando en el laboratorio de Monteviejo, me propuso que escribiera palabras, versos, recuerdos, fantasías y todo lo que me inspirara aquello que iba probando. El proceso fue una especie de catarsis muy asociada al placer de la degustación. Para mí, lo técnico es valioso, pero me importa más que me genere querer escribir algo.-¿Cómo era hasta ese momento tu vínculo con el vino?-Era simplemente de disfrute, como buen tomador de vino que soy desde hace muchos años. Nunca me metí en la técnica, pero sí tengo un gusto desarrollado porque viví mucho en España y fui probando los vinos con denominaciones de origen, como Ribera Del Duero y Sangre de Toro. Después, viajando por varios lugares de Francia aprendí más. De a poquito, empecé a armar una bodeguita propia en mi casa. Cuando venía a la Argentina, también me llevaba botellas a España. Eso se debe a que sé lo que me gusta. -¿Lo más importante para crear y representar tu vino es saber eso justamente: lo que te gusta?-Siempre digo: por lo menos, sé lo que me gusta. Además, Marcelo tiene una teoría: él dice que todos a los que nos gusta tomar vino, sabemos de vino, porque tenemos un gusto desarrollado y hacemos elecciones. A veces, un vino que supuestamente es de menor calidad, te puede cuadrar más y gustar más. Así como está bien tomar el vino de la manera que quieras: con hielo o soda.-¿Esa filosofía también se aplica a la música?-Claro, porque yo estudié música y me vengo preparando desde hace años, pero en el fondo, te gusta una canción o no, es así de simple. Por eso es que la filosofía es casi la misma: la música y el vino son para todo el mundo.-¿Será por eso que tantos músicos ahora tienen sus vinos?-Y, sí. De mi parte, mi apasionamiento con el vino tuvo que ver con que es mi bebida favorita para consumir. Incluso, arriba del escenario me llevo una copita. En mi camarín, lo único que no puede faltar es vino. Pasé por la etapa del agua, de tomar cero alcohol, del té con miel, pero lo que mejor me hace a la garganta y al espíritu es el vino.-Así como la gente te cuenta en qué momentos escucha tus canciones o qué significan para ella, ¿te ha pasado eso con tus vinos?-¡Todavía no, pero me encantaría! Hemos hecho pocas degustaciones, por cuestiones mías de agenda, pero eso también es lo maravilloso que descubrí. El vino es de las pocas cosas que no exige esa urgencia a la hora de presentarlo o lanzarlo, sino que al contrario, uno sabe que esas demoras lo mejoran: son inversiones. Me parece alucinante. No sabía que existía algo así, tan diferente al mundo de la música, donde hay que lanzar el sencillo, grabar un video, hacer la promo, sacar el disco y salir de gira. ¡Y todo es ya!-¿Qué planes hay entonces?-Nos queda pendiente hacer muchas presentaciones en todos lados. La idea mía es que durante el segundo semestre de este año, ya pueda hacer todas estas degustaciones. Es un proyecto que me encanta y este vino, este Verso me encanta. La verdad es que es un vino que me encanta tomarlo. Cosa que, a veces, no me pasa con mis discos (risas). No suelo llegar a mi casa y poner todos los días mis discos, sobre todo porque uno le pone tanta carga emotiva y trabajo que, a veces, quiere liberarse de esas canciones. Sin embargo, sí puedo tomarme todas las tardes una copita de Verso (risas). Claro que ahí tuve un rol menor, no como en mis canciones. Cuando empezó todo, me acuerdo que no quería un Malbec puro, ofrecí mi visión y buscamos algo con un toque francés. Esta primera edición de Verso, me hace feliz.
XIV Encuentro de las Naciones. El cantante y compositor argentino se presenta hoy ante un multitudinario público en Junín. Volverá el 8
de abril al Arena Maipú
Un Coti eléctrico llega al Este

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