Reabrirle la puerta a la posibilidad de hacer ópera en por parte de la gestión de Cultura se puso en evidencia con la propuesta de La Traviata, que agotó cada una de las entradas disponibles para las cuatro funciones que se realizaron entre el 15 y el 20 de junio. Pero la intención de apostar por lo clásico no se termina con esta propuesta, más bien es una demostración, un comienzo.
Al anuncio de la realización para el 2018 de una nueva gala operística, El barbero de Sevilla, se sumarán otras manifestaciones artísticas. La intención, según explicó el secretario de Cultura de la provincia, Diego Gareca, es posicionar la marca Mendoza Clásica, con diversas propuestas, que pasan por darles más fuerza a las actuaciones de la Orquesta Filarmónica, sumar opciones de música antigua y realizar un convenio con el ballet estable del teatro Colón, que se firmará con Paloma Herrera.
La propuesta busca aprovechar a fondo el trabajo de la Filarmónica, que hasta ahora se concentraba demasiado en presentaciones en la ciudad, y sumar más conciertos en el interior de Mendoza, en otras provincias e incluso en países limítrofes.
Según destacó Gareca, "la calidad de los músicos y la labor de su director, Gustavo Fontana, es excelente y queremos que trascienda".
La propuesta
Gareca planifica la marca Mendoza Clásica, aprovechando los espacios ya existentes, como el que compone Música Clásica por los Caminos del Vino -el festival que tradicionalmente se realiza en bodegas para Semana Santa- y de Música Antigua, que arrancó en el 2016, en el Museo de la Educación (ex escuela Mitre) y continuará este año en la iglesia de la Merced. En julio también actuará Lorena Astudillo con un cuarteto de cuerdas, para realizar El Cuchi de Cámara, un homenaje a Cuchi Leguizamón."Lo que ha logrado la ópera es visibilizar estas propuestas, pero no son pocas, y al parecer se desarrollarán más", manifestó el funcionario.
En cuanto a la ópera, dijo que era una deuda, una "asignatura pendiente", para Mendoza, y que es una muestra de la política cultural que quieren llevar adelante, aunque busquen que todos los géneros clásicos se puedan desarrollar.
Además, puso énfasis en que el costo de las entradas era accesible, justamente para que la ópera no se convierta en un espectáculo elitista, sino que pueda llegar a más personas.
"También quiero destacar la cantidad de jóvenes que trabajaron en la puesta, y en que pusimos empeño para que así fuera", dijo refiriéndose a los músicos, cantantes y bailarines locales que montaron con gran éxito la ópera La Traviata.
