No hubo boliche en los 90 que no pasara alguno de sus temas. En esa época era conocido como Machito Ponce y vendía muchos discos (todavía no era tiempo de internet y sus descargas).
Hoy, Gustavo Radaelli tiene 48 años, es padre de dos hijas, está casado desde hace 14 años y es gerente de una empresa de entretenimientos. Es oficinista y de look corporativo y ya no canta “Samantha, todas las noche se la aguanta”, en referencia a la mediática Samantha Farjat que en los ‘90 estaba involucrada en el llamado “Caso Coppola”.
El éxito de Machito fue tan grande que hasta cantó uno de sus hits, “Short dick man” (“Hombre de pito corto”), ante 150 mil personas en un recital en Tenerife.
Con otro de sus hits, “Pontelo (mi pana el condón)”, fue uno de los pioneros en concientizar sobre los peligros del VIH, en una época en la que el tema era tabú. En esta charla con El Sensacional, Radaelli recuerda los inicios de Machito Ponce, del cual cada tanto se vuelve a “disfrazar”, para actuar en las populares Fiestas Bizarren.
-¿Seguís trabajando en las Bizarren?
-Sí, la última fue en julio de este año. Son buenísimas. Cambiaron un poco ahora porque hasta hace un par de años eran más de nicho. A la Bizarren le pasó lo mismo que le pasa a las bandas. Primero las vas a ver a lugares chicos y son siempre los mismos, hasta que empieza a haber otra gente, ocasional, que va una sola vez.
-Machito Ponce empezó como un chiste y terminaste vendiendo más de 50 mil copias de uno de tus discos. El estilo que vos elegiste, hoy es furor con bandas como Calle 13.
-Lo de Calle 13 tiene una cuestión más social. A mí me gusta mucho esa banda y lo recontra admiro a René porque es muy bueno escribiendo. Lo mío, si se quiere, era una cosa más humorística.
-¿Fuiste un adelantado en el género?
-Sí. Generalmente esas cosas pasan sin que uno las busque. El que busca hacer una revolución musical, generalmente no la encuentra. Los tipos que en la música han hecho cosas que llamaron la atención o cosas distintas, no se propusieron eso. Creo que trataban de encontrar un estilo donde se sintieran cómodos y eso derivaba en algo original o distinto.
-¿A vos te pasó eso?
-Sí, exacto.
-El género explotó en República Dominicana, de donde vos decías venir. ¿Crees que te tomaron como referente?
-Puede ser. Tengo gente que me ha comentado muchas veces que René habló muy bien de mí. Ojalá sea cierto. Yo todavía no pude encontrarme con él.
Machito en la actualidad
-¿Seguís viviendo de tu música?
-Convengamos que debería esforzarme un poco más si quisiera vivir solo de ellas. No lo tomo como mi sustento principal. Podría dedicarme a seguir haciendo discos y no lo hago.
-¿Qué estuviste haciendo entre que dejaste a Machito Ponce?
-Además de bandas que tuve y que fueron pensadas para tocar con amigos, me dediqué a otras cuestiones. Yo laburo en un lugar donde la gente sabe que fui Machito Ponce, pero trato de no hacerlo público por cuestiones de jerarquía. Soy gerente de una empresa de entretenimiento. Es una especie de pacto que tenemos: me dejan ese puesto pero no tengo que aparecer demasiado.
-¿No vas a volver a grabar?
-No por el momento. Ahora estoy con un proyecto que involucra a otra gente. Se armó con la idea de las fiestas de fin de año corporativas. El proyecto se había armado con dos ex pop stars. Un ex Mambrú y Lourdes de Bandana. Hicimos un par de shows con ellos pero por cuestiones de agenda no tuvimos mucho tiempo de madurarlo.
-¿Renegaste del personaje?
-Si, tuve mi época, estuve peleado muchos años. En el momento en que terminó, no terminó demasiado bien la cosa. Reclamos de regalías, contratos incumplidos y abogados. La verdad que me enojé con la industria, con el personaje y mandé todo a la mierda. Me hinché las pelotas. También, en ese momento, falleció mi viejo y puse un bar que tuve que cerrar porque no me fue bien. Después, de ahí surgió la posibilidad de volver al mundo artístico sin poner la cara, ahí arranqué otra vez, pero como oficinista.
-¿Alguna vez viajaste al Caribe a usar tu acento de Machito Ponce?
-Yo era percusionista en The Sacados, antes de Machito. Con ellos fuimos de gira a muchos lugares. Siempre tomábamos frases que escuchábamos y hablábamos un poco con los acentos de los lugares. De algunos de esos viajes y de observar esos acentos, algunas frases fueron pegando y después se terminaron usando en el primer disco para la creación del personaje.
-¿En Wilde sos una celebridad?
-Hoy vivo en Parque Chacabuco. Hace mucho que no vivo ahí, pero en el momento sí, lo era. Siempre fui de perfil bajo, incluso antes de ser músico. La gente sabía quien era, igual. En el momento de furor siempre me cruzaban.
-Tus temas tienen una historia atrás: “Samantha” o “Boca un Sentimiento” ¿Qué te pasa cuando los escuchás hoy?
-Era una satisfacción que pasaran el tema cuando Boca salía campeón. Me encantaría que haya motivos para que lo vuelvan a pasar. Lamentablemente, hace un par de años que no nos está yendo tan bien (risas).
-Cada vez que se habla de Guillermo Coppola, el tema “Samantha” nos viene a todos. ¿Te la volviste a cruzar?
-Me la crucé una sola vez y ahora la tengo en Facebook. Nos hemos cruzado algunos mensajes divertidos. Alguna vez que he estado en algún programa de televisión hace poco, un amigo le puso “este sigue robando con tu tema”, a lo que ella contestó “se ve que no tiene otra canción”, pero todo bien.
-¿Te ofendió?.
-Me lo tomo con humor porque, al fin y al cabo, tengo que aceptar que, para muchos, es la canción que todos conocen. Fue la que tuvo más trascendencia.
-“Póntelo” tenía mucha conciencia social en un momento donde el HIV era tabú...
-Está buena esa canción. Me gusta cómo quedó. El video es muy explícito. Está hecha con la intención de hablar del tema y que sea divertido al mismo tiempo. En aquel momento no era ninguna boludez ponerse a hablar del tema. Es un buen trabajo esa letra. Le puse mucha cabeza. Las otras letras eran bastante misóginas, pero esta era un chiste burlándose del machismo.
-¿Cómo se te ocurre hacer una canción sobre un pene corto como “Short dick man”?
-Ese tema ya existía en realidad. Era un tema de un dúo que se llama “Twenty fingers”. Tenía una chica que hablaba encima. El capo de la discográfica lo escuchó y le gustó, pero le preocupaba que nadie lo entienda. Como era 1995, no se podía traducir literalmente. Hicimos un rap al lado de un tipo que le contestaba pero sin entender lo que le decía la chica. Ese rap creó a Machito Ponce. Nunca se me ocurrió que podía hacer un hit sobre un pito corto.
-Hiciste un homenaje a “Gangnam Style”. ¿Qué es lo que entendió Psy para hacer un hit de esas características?
-Yo creo que es un fenómeno completamente diferente al de Machito Ponce. En el momento que salí yo, no tenía imagen, fue un éxito de radio. Lo que enganchó de Machito fue la letra y el estilo del rap. Con Psy el fenómeno fue porque la canción es muy pegadiza y estuvo muy bien acompañada por el video y pasito de baile.
-A él lo acompañó la potencia comunicacional. ¿Vos tuviste un éxito que hoy sería similar o mayor?
-Puede ser. Yo podría haber sido Psy, pero era otra época y los caminos para dar a conocer la música eran otros.
Fuente: Juan Manuel Fontán / Fotos: Nahuel Klaut, El Sensacional
