"Cerati Vivo" en el Teatro Independencia fue una hermosa propuesta este fin de semana y la prueba de que en Mendoza hay talento, laburo artístico y enormes posibilidades de hacer buenos espectáculos.
El legado de Cerati vibró en el Teatro Independencia con un despliegue local de primer nivel
Con la dirección musical de Edgardo Povez, las voces del coro Vinum Liberum y una ajustada banda acústica, el concierto repasó himnos generacionales en una noche estupenda para el público mendocino
Sobre una lista de temas de Gustavo Cerati y Soda Stereo de todas las épocas, una banda acústica al mando de Edgardo Povez y el coro Vinum Liberum, dirigido por Javier Rodríguez -puro talento local- el show del sábado en la sala mayor de Mendoza fue sencillamente hermoso.
El sonido, las luces, las interpretaciones a cargo de Povez (dirección, guitarra y coros); Federico Zuin (bajo); Marcelo Muñoz (voz); Pablo Sánchez (batería y percusión) y el coro Vinum Liberum estuvieron muy bien.
Las canciones elegidas fueron un acierto. Seguramente, ante tamaño repertorio legado por Cerati y Soda, siempre queda alguna afuera. Sin embargo, la banda acústica y el coro convirtieron cada tema en componentes de un show que el público escuchó atentamente, cantó y acompañó con palmas cuando ameritó. Pero principalmente la gente disfrutó a lo largo de una hora y media.
La primera parte del concierto fue con coro y banda y tuvo las siguientes canciones:
- Puente.
- Crimen.
- Trátame suavemente.
- Adiós.
- Persiana americana.
La segunda parte fue solamente con la banda acústica sobre el escenario con estos temas:
- Lisa.
- Zona de promesas.
- Zoom.
- Hombre al agua.
- Cosas imposibles.
- Me quedo aquí.
Luego volvió el coro para cerrar el show con estos temas:
- Cactus (canción a la que los arreglos corales la convirtieron en una versión muy interesante).
- Vivo.
- Cuando pase el temblor.
- De música ligera.
- Lago en el cielo.
"Cerati Vivo" no solo funcionó como un recorrido nostálgico por algunas de las mejores páginas de la música argentina, sino como una confirmación rotunda de la madurez y el profesionalismo que define a la escena artística de nuestra provincia. Y demostró que -cada vez más- la música de Gustavo Cerati sigue tan vigente como siempre.




