A simple vista y después de conocer sus personajes zarpados, atrevidos, que desfilan en las márgenes de esas verdades que despilfarran un que llega hasta a doler, las apuestas teatrales del actor Favio Posca podrían ser consideradas como transgresoras e improvisadas. Sin embargo -y él mismo lo dice- en sus espectáculos no hay nada librado al azar. Hay mucho trabajo, ensayo y producción detrás de una comicidad que puede provocar -y de hecho lo hace- incomodidad.Así es Posca: un actor que pule las ironías en el escenario. Sus creaciones son reflejos de la realidad, pero no la imitan. Los marginales no son caricaturas, sino creaciones originales con rasgos compartidos con una realidad a la que cuestiona a través de la risa.Este lunes viene a Mendoza con su noveno show: Fucking Fucking Yeah Yeah, una propuesta que realizó todo el verano entre y y que ahora ha comenzado a llevar a distintas ciudades del país.-¿Con qué se va a encontrar el público que vaya a ver "Fucking Fucking Yeah Yeah"?-Se va a encontrar con un espectáculo buenísimo, superdivertido. De verdad la gente que va a ver la obra no puede parar de reírse. Es un show con 16 canciones nuevas. Pero además, se trata de un show en el que se suma la imagen, el video.-¿Has compuesto nuevos personajes?-Por supuesto, siempre hay personajes nuevos. Y viejos, pero que dicen cosas nuevas, como Pitito o El Perro. Cosas que les han pasado ahora. Les aseguro que quienes ya han visto otras puestas, se van a sorprender. Sobre todo porque hace mucho que no voy a Mendoza.-¿Y qué se va a llevar la gente cuando se enciendan las luces del teatro?-Es toda una experiencia, salís diferente, es una obra de humor, pero jugada, en la que se hacen planteos sobre el comportamiento humano.-¿Cuál fue el último espectáculo que trajiste?-Las últimas puestas que llevé a Mendoza fueron Los quiero muchísimo y Al Bad Taim Gud Feis. Por eso quiero ir, porque hace mucho tiempo que no estoy por ahí. La verdad es que este año he trabajado mucho, estoy haciendo Fucking en el Teatro La Plaza -en CABA-, pero los domingos y lunes llevo el show a algunas ciudades elegidas. Por eso en Mendoza el día del show es un lunes, un poco raro, pero es porque tengo ese día libre para viajar. -¿Qué lugar ocupa la música en el show?-Es un pilar muy importante, pero también los textos, las imágenes y la fotografía. Es "un combo".-Leí que no te considerás un artista transgresor, sin embargo, tus espectáculos rompen reglas, son catárticos...-Yo me considero un artista libre, arriba del escenario, nunca me puse un límite en lo estético, es por eso que lo que hago da esa sensación de libertad y de catarsis, como vos decís.-Lo mejor de tus personajes es que no son imitaciones, sino composiciones originales...-Yo no imito a nadie, el alguien al que yo compongo, es una persona que vive en sí misma, es "otro" dentro de mí.-Más allá del teatro, ¿qué pensás de las propuestas de la televisión?-La verdad es que no hay propuestas interesantes, se necesitan ideas nuevas, porque si no la gente se inclina por las series yankees, como pasa ahora, que coparon el mercado televisivo.-Cada vez hay menos tiras argentinas...-Es un bajón eso. Que en los horarios prime time proyecten series turcas, mal dobladas, y que estas tengan más éxito que las nacionales, es un peligro. Yo soy actor. Defiendo este espacio como propio de los actores locales.-No es muy esperanzador el horizonte...-No, pero yo no creo en que "todo tiempo pasado fue mejor", mañana es mejor.
Fucking Fucking Yeah Yeah. Es el noveno espectáculo en la carrera del actor, que apuesta por nueva música y atrevidos personajes
La irreverente propuesta de humor de Posca

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