Ramiro Ortiz
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Ya pasó los 30 hace tiempo, ya superó preocupantes problemas de salud, ya resurgió como un ídolo consolidado en el ámbito del folclore nacional gracias a un excelente trabajo discográfico y a una interminable serie de shows exitosos en los que el hecho de cantar ante un promedio de 10 o 20 mil personas se le hizo costumbre. Hoy, Luciano Pereyra se muestra sereno, maduro, consciente y feliz de su crecimiento como artista y como persona.
Con ese tono sensible y entusiasmado está encarando esta temporada festivalera que ya se vive en el país. Su primera presentación será esta noche en la Fiesta del Chivo, que desde el miércoles está encendida en Malargüe, un escenario que le trae muy lindos recuerdos. De eso, de su salud, su exitoso álbum Con alma de pueblo y su amor por la música habló Luciano en esta entrevista.
–¿Está lista tu alma de pueblo para empezar a recorrer pueblos?
–Sí, estoy muy bien, este verano le voy a dar el cierre a lo que fue Con alma de pueblo, que ya hace dos años que salió. Me pone más que contento poder finalizar la gira de esta manera, con este disco que me ha dado tantas satisfacciones. Entre ellas, un premio Carlos Gardel, volver a recorrer todo el país, una nominación a los Grammy Latinos y de repente encontrarme nuevamente por todos los festivales de verano dándole la despedida que se merece el disco.
–¿Cómo vivís los festivales?
–Está buenísima esta época del verano porque vuelvo a pisar los escenarios que ya vengo pisando hace tiempo, pero en este disco en particular creo que se refleja mucho más lo que tiene que ver con las
fiestas y con los pueblos. También me encuentra con otra edad en la que lo puedo disfrutar de otra manera. Así que me pone muy contento cuando se empieza a sentir el olor a verano, porque quiere decir que se viene la recorrida y el reencuentro con la gente de diferentes puntos del país.
–¿Cómo has armado el show?
–Con las canciones del disco, con muchas imágenes, muchos videos, una buena puesta en escena, sin dejar de lado los clásicos de discos anteriores. Siempre tratando de renovar. Me gusta mucho ir innovando en cada concierto, pero sinceramente lo que me pone contento de estar nuevamente en la provincia de Mendoza es volver a estar en esta fiesta y en este escenario que tuve la posibilidad de visitar hace muchísimos años. Fui con mi viejo, que me llevó como percusionista del trío de él, y con el pasar de los años me tocó a mí subir al escenario con mi propia propuesta musical. Cada vez que lo visito,
año tras año, me trae muchísimos recuerdos. Mendoza siempre me ha recibido y me ha tratado muy bien.
–¿Qué devolución te dio la gente ante tu último álbum?
–Este disco, más allá de los premios y de que colegas y la industria lo reconozcan, ha tenido un reconocimiento mucho más importante, que es el de la gente. En cada lugar, en cada presentación, apenas salió el disco la gente ya se sabía las canciones. Por más que suene trillado, yo sentí eso, que el verdadero reconocimiento me lo dio la gente. Lo veía en sus caras en cada concierto, se iban contentos, y eso me pone feliz, era el mayor premio que me podía llevar.
–¿Por qué elegiste versionar “Zamba para olvidar”?
–Es parte del patrimonio folclórico de nuestra música y sentía que tenía dentro de mí una versión musical distinta para hacer. Si bien la mayoría de las canciones del disco están compuestas por mí, también
necesitaba incluir algunos clásicos, y siempre quedan algunos en el tintero. Yo me crié con esas canciones y sentía que me nació algo distinto para aportar. Igual, ya quiero empezar a trabajar en el nuevo disco, estoy en la preproducción del nuevo material. Así que disfruto en este momento las dos cosas, porque estoy en un proceso de creación súper lindo.
–¿Ha nutrido la composición el momento difícil que pasaste?
–Creo que el pasar el día a día nutre para componer, porque día a día uno vive, crece y aprende cosas nuevas. Por ahí lo que me pasó y lo que me tocó vivir ayudó un poco más, pero creo que crezco con la composición a medida que crezco con mi vida. El crecimiento me inspira a seguir creando y, por sobre todas las cosas, hay un montón de historias que me resultan más fácil cantar que contar. Por ahí si me decís que cuente algo me trabo, pero si lo puedo resumir en una canción de cuatro minutos y un poco de música me resulta más agradable. Para mí eso es parte de un lindo diálogo que se llama música.
Siento que tengo algo en común con toda la gente que me viene siguiendo desde hace años y poder entendernos a través de la música es una vía de comunicación saludable, mágica y con muchas emociones. Eso es lo que realmente me hace sentir vivo.
–¿Cómo fue el proceso de transición de ser una promesa joven a pasar a la figura de ídolo popular?
–Maravilloso, con aciertos y desaciertos. Con una proyección de siempre tratar de crear y de aprender para poder brindar, ya sea desde un disco o desde un escenario, lo mejor que pueda. He aprendido muchísimo en todo este tiempo, con errores y aciertos que me criaron como músico y también como persona, como ser humano. Eso es lo más importante. Y luego, el hecho de que mi vida haya ido reciendo acompañada de música. Más no puedo pedir.
Fiesta del Chivo
Hoy
A las 15 Destrezas criollas
A las 20 Concurso de canto y danza
A las 22.30 Los Arroyo, Armonía Valle, Las Voces del Salitral, Tamary Guay Dúo, delegación de la Municipalidad de Constitución (Chile), Raúl Villaromero, Luis Darío, Ulises Barriendo, Los Soñadores del Sur, Luciano Pereyra, Los Rivales y Los Ilegales
Lugar: predio del Parque del Ayer (Malargüe)
Entradas: $40 general y $60 con silla
