Selva Florencia Manzurmanzur.florencia@diariouno.net.ar
Agapornis. La banda que versiona hits, y que tiene tantos fans como detractores, toca el jueves en el Shopping. Desentrañamos este fenómeno musical.
Cumbia, nena

Apenas tres años tiene el fenómeno Agapornis, pero pareciera que los argentinos conocen sus covers desde hace mucho más. Es sabido que sus versiones de temas de Shakira, Soda Stereo y Adele despiertan tanta pasión como odio, pero también es cierto que este grupo de amigos de veintipico no se duerme en los laureles y le pone todo a su momentánea carrera musical.
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Decimos momentánea porque todos están por terminar sus respectivas carreras, esas que fueron pateando a medida que sus videos de YouTube contaban las visitas por millones y Sony les proponía editar disco tras disco. En Agapornis hay tantas carreras por terminar como instrumentos.
Pero conviene retroceder y empezar por el principio. Corría el año 2011 y parte del equipo La Plata Rugby Club decidió armar una banda para amenizar el tiempo que pasaban en micros y asados, y tocar en los terceros tiempos de los partidos.
Empezaron a hacer videos caseros y se volvieron un fenómeno de internet, de esos que ya son familiares en el mundo entero pero que nadie puede explicar del todo, como el coreano Psy y los bloopers de gatos, perros y bebés.
La banda se popularizó en todo el continente, llamaron la atención de Sony, editaron un disco en octubre de 2012 (Volando con ritmo) y pasaron de tocar en bares y animar fiestas a realizar shows para 12.000 personas.
A poco de haber lanzado su tercer disco, Juntos, la banda llega a la provincia para participar en la Pisada de la Uva del Mendoza Plaza Shopping. Eso será el jueves, en la playa Oeste del complejo comercial, con entrada gratuita.
Antes del arribo del octeto, Escenario dialogó con Juan Pérsico, de 24 años, quien está a cargo del octapad y cumple lo más cercano al rol de manager en el grupo.
Al igual que sus compañeros, Pérsico no es sólo músico o ex jugador de rugby: a él le quedan algunas materias para recibirse de arquitecto.
“Se hace difícil sentarse a estudiar. En las giras los apuntes van de paseo, porque llegar a un hotel y sentarse a estudiar es imposible. Cuando estamos en casa tranquilos vemos si rendimos algún final”, cuenta Pérsico con simpatía y soltura.
Si hay algo que a estos chicos les sobra es facha y buena onda, elementos que se destacan cada vez que ponen cuerpos a bailar en boliches, estadios, playas y hasta oficinas.
–Con tanto éxito y fans, ¿cómo hacen para no creérselas y mantener los pies sobre la tierra?–Al haberse dado todo tan rápido, nos seguimos viendo como un grupo de amigos y no nos damos cuenta de todo lo que pasa. Quizás, hasta es más sano así, lo vivimos como cuando tocábamos en un boliche o como cuando tocamos en nuestro club, cosa que seguimos haciendo. No pensamos más allá, tratamos de estar lo más tranquilos posible.
–¿Cómo es el show que están llevando por todo el país y que van a hacer el jueves acá?–Estamos promoviendo nuestro tercer disco, que salió el año pasado, pero tratamos de elegir los temas que más nos gustan y que más llegada tienen en la gente de cada uno de los tres álbumes. Pero hay alguna que otra sorpresa, es lo que nosotros llamamos “entre-temas”. Elegimos canciones que están sonando en el momento y nos divertimos.
–Fueron el primer fenómeno de YouTube en Argentina, ¿en qué porcentaje le deben su carrera a esa plataforma de videos?–No sólo a YouTube, también a las redes sociales. Tampoco sé si le debemos nuestra carrera, pero Facebook y Twitter nos ayudaron a difundir lo que éramos. Es verdad que nuestro contrato con Sony llega gracias a la cantidad de visitas que teníamos en los videos de YouTube. Justamente la primera nota que nos hicieron fue para la sección de tecnología y redes del canal TN. Fueron muy importantes para nosotros. Tenemos más de un millón de seguidores de la página de Facebook y en Twitter estamos por llegar a los 130.000. Es un montonazo de gente que sigue lo que hacemos. Eso crece a pasos agigantadas y no lo podemos creer.
–¿Cómo eligen las canciones?–Usamos la mismas fórmula que al principio. Probamos infinita cantidad de temas, todo el tiempo. Tengo un ukelele y mientras vamos en combi o estamos en un hotel, tocamos algo y vemos cómo queda. Recibimos sugerencias de amigos, familiares y fans a través de las redes sociales. Si vemos que en el ensayo nos divierte a nosotros y tiene química, le empezamos a dar forma y hacemos los arreglos. Nuestro proceso selectivo es de ensayo y error. La condición es que divierta y guste.
–¿Es una reivindicación que Los Pimpinela o Miranda! canten con ustedes?–¡Sí, es una locura! Había charlado con Ale Sergi varias veces y tenía ganas de proponérselo. Cuando lo vi en los premios Gardel lo iba a encarar, pero me lo terminó proponiendo él. Me quedé sorprendido. Ya había pensado qué temas podíamos hacer y él nombró Perfecta, que era una de los que había pensado yo. Me llamó y fuimos a grabar a su estudio. Es totalmente novedoso este enfoque. Los Pimpinela llegaron a través de Sony, que se lo propuso a ellos. Pero desde siempre hemos sentido buena onda de parte de los artistas. Abel Pintos tiene la mejor con nosotros. El año pasado, en la fiesta de la disquera, estábamos tocando La llave y se subió al escenario a cantar con nosotros mientras Marcela Morelo tocaba los timbales. Significó mucho.
–¿Hay artistas a quienes no versionarían nunca?–No. Fijate que con alguien como Fito Paéz, que puede ser un poco más conflictivo y para mí es el mejor artista del país, no tuvimos problema para hacer 11 y 6. Hemos hecho a Luis Aberto Spinetta, a Gustavo Cerati, hemos llegado a un punto en el que nada nos impide hacer temas de nadie. No es porque no nos importe nada, sino porque lo hacemos sin ánimo de ofender a nadie y para divertir. Sirve para transmitir el tema desde otro punto de vista, para que lo pueda bailar gente más chica. Es sano y no faltamos el respeto.
–Ya pensarán en componer canciones propias...–Sí. Ya tenemos temas propios, pero están en un proceso de producción muy nuestro. Es una posibilidad que nos intriga y sería una lástima desaprovechar la oportunidad de que tanta gente escuche algo hecho por nosotros. No lo vemos como una exigencia. Podríamos seguir haciendo versiones y estaría todo bien, porque así surgimos, pero tenemos unos ocho temas que andan dando vueltas. Cuando nos diviertan a nosotros los vamos a empezara incorporar, pero tienen que tener la misma química que los demás. En el próximo disco puede haber uno.
–¿Fue difícil la partida de algunos miembros en 2012? Fue cuando empezaban a profesionalizarse...–Al ser muy amigos, sí. Lo sentimos como una falta. El grupo se formó con ellos, Belén (Condomí Alcorta) se incorporó unos meses después, y a Gonzalo (Mendes) lo conozco desde que tengo cinco años. Me pareció una lástima, pero los respetamos. Ellos querían algo de bajo perfil, no les gustó la exposición. Optaron por seguir estudiando, sobre todo Belén, que había empezado una segunda carrera. Fue a punto de empezar nuestra primera gira fuerte de verano. Por suerte llegó Joaquín (Irigoyen), a quien conocemos desde siempre, y Melina (Lezcano), que se adaptó muy bien.
–Recibieron muchas críticas desde el inicio, ¿cómo lidian con eso?–Las críticas constructivas las escuchamos, hasta las que aparecen en los comentarios de las redes. Queremos mejorar porque buscamos seguir creciendo. No somos músicos profesionales, aunque todos estamos estudiando para profesionalizarnos. Por otro lado, a los críticos malintencionados tratamos de no escucharlos. Lo tomamos como de quien viene y lo dejamos pasar. No nos afecta en nada.