Por Ramiro Ortizortiz.ramiro@diariouno.net.ar
La cantante fue distinguida el domingo en el rubro solista vocal femenino de folclore. Actuará en el festival
Anabel Molina, la voz mendocina ganadora del Pre Cosquín

Distinguida por colegas y admiradores como una de las voces más bellas y sustanciales de la actualidad, la joven cantante y compositora mendocina Anabel Molina (26) recibió el domingo un merecidoreconocimiento al consagrarse en el festival Pre Cosquín en el rubro solista vocal femenino de folclore.
Recomendadas
El certamen se desarrolla durante más de 10 días en el escenario mayor de la ciudad cordobesa y allí participan 47 delegaciones de todo el país. Después de varias presentaciones en esta competencia en años anteriores, Anabel finalmente obtuvo el visto bueno del jurado, que premió su proyecto de canciones propias con un claro mensaje de compromiso.
Así, Molina obtuvo un incentivo económico y la posibilidad de presentarse este sábado en la apertura del festival oficial de Cosquín, en horario televisivo.
Integrante del dúo Mendoza Toda, la artista pasa un momento de felicidad y entusiasmo, ya que además de esta reciente victoria se encuentra grabando su primer disco solista, el cual será lanzado a mediados de este año.
Anabel Molina se presentó en el concurso con canciones de su autoría. “Los temas fueron todos propios. Una baguala que se llama El tambor de la vida, un homenaje a las mujeres con letra de Sonata Paz y música mía; El Aguaribay, una canción folclórica con letra de Gustavo Machado que yo musicalicé y habla de las raíces de América, y para la final hicimos una zamba que se llama Camino al Ñacuñán, que habla de los pueblos fantasma que dejó el ferrocarril al partir, al dejar de funcionar, esa también es con letra de Machado y música mía”, detalló la cantante.
Debido a su experiencia previa, el hecho de llegar a la final del certamen no era algo nuevo para la artista, por lo tanto no tuvo el temor de lo desconocido. “Hace un par de años que voy a esta competencia yhe llegado a la final en otras ocasiones. Siempre es muy emocionante vivirlo, encontrarse con gente del país que está en la misma búsqueda, con el mismo sueño: llevar la música de su lugar, representar a un pueblo y a una determinada ideología con canciones. Termina siendo siempre muy satisfactorio más allá de quien gane. Siempre es muy bueno el nivel y llegar a la final compartiendo, conociéndose entre todos. Siempre es muy bonito, y este año nos tocó a nosotros. Está bueno compartir y encontrarse, que es lo fundamental”, dijo Anabel.
De todos modos, ante el alto nivel de los competidores, siempre se respira algo de presión, según contó Molina: “Uno lucha contra uno mismo todo el tiempo. Contra el riesgo, contra no olvidarse de dónde uno viene y hacia dónde uno va, en donde lo más importante es la música y el mensaje que uno quiere dar. Más allá de los logros o las búsquedas personales, que tienen que ver con otras cosas que no son fundamentales como sí lo es la cultura”.
Acompañada por su pareja, Juanjo Martínez (que este año dirige la música de la Vendimia de Tunuyán) en guitarra, Martín Parra en percusión y Claudio Castillo en piano, Anabel Molina explicó por qué cree que luego de participaciones anteriores esta vez sí se consagró: “Considero que cada año ha sido un aprendizaje, una instancia de maduración de muchas cosas. A nivel personal, a nivel vocal y a nivel de banda también, por los músicos que me han acompañado. Este año me sentí muy cómoda porque fui con amigos que además son excelentes músicos. Me sentí cómoda en ese aspecto, y eso suma un montón en el momento de estar sobre el escenario, saber que uno está bien respaldado, que sea lo que sea que pase ahí arriba va a sonar bien. Es una sensación de seguridad con la que conté este año”.
Ahora, ya de vuelta en Mendoza, Molina y sus músicos se prepararán intensamente para la presentación de este sábado, una gran oportunidad para dar a conocer su música.
“Trataremos de hacerlo lo mejor posible en ese tiempo, no más de dos o tres canciones, y siempre con la búsqueda de dar un mensaje concreto con respecto a la cultura y a sus espacios”, concluyó Anabel.
Lunas coscoínas
- Más locales. Además de Anabel Molina, desde San Rafael la dupla Viceti-Colombo ganó en el rubro pareja de baile estilizada.
- Robo. Mientras actuaba, la primera noche del Pre Cosquín, Molina dejó la cartera en su camarín y cuando volvió le faltaban $2.000. Agradeció el apoyo de los participantes y la organización, quienes le ayudaron a recuperar parte del dinero.