Cuatro actores en estado de gracia, Christian Bale, Bradley Cooper, Jennifer Lawrence y Amy Adams, al servicio de una excesiva tragicomedia criminal ambientada en los años ’70 convierten a Escándalo americano, que se estrena hoy en Mendoza, en una de las películas más esperadas del año.
Cinco estrenos renuevan la cartelera mendocina, entre ellos se encuentra Escándalo americano, una de las películas más esperadas de este 2014.
A la caza de una pandilla de tramposo glamour

A la batuta de esta lujosa pandilla de maleantes dominada por un éxtasis de brillantina y pelucas, David O. Russell se confirma como uno de los grandes directores de actores del último cine estadounidense.
El director logró que su nuevo filme sea un de los grandes candidatos al Oscar, y le da un empujón de optimismo el haber arrasado en los Globos de Oro.
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Y vuelve a marcar el camino al Oscar que él mismo puso en bandeja a Bale en El ganador y a Lawrence en El lado luminoso de la vida, dos cintas que consiguieron a su vez tener a cuatro miembros de su reparto nominados.
Bale aseguró estar “siempre interesado en lo que David esté haciendo. Siempre él hace algo fascinante y, seguramente, algo memorable”.
A eso aspira Escándalo americano, justo a tiempo para calentar la temporada de los grandes premios y avalada ya con el reconocimiento del Círculo de Críticos de Nueva York y los premios SAG.
Después de encarnar a un boxeador consumido por los excesos, Bale se pasa al otro extremo para interpretar al estafador pasado de kilos Irving Rosenfeld, epicentro del juego de estas riñas ambientadas en Nueva York y Atlantic City y dirigidas por tramposos huyendo hacia adelante, buscando desesperadamente no sólo la supervivencia sino también esa piel en la que por fin se sientan orgullosos de sí mismos.
El actor galés se obsesionó en lograr un parecido real con Melvin Weinberg, el personaje en el que se inspiró y que protagonizó el escándalo Abscam, una operación antifraude encubierta del FBI a finales de los ’70.
Sin género definido
Así, en esa trama de engaño a un político de Nueva Jersey (Jeremy Renner), se cruzarán los conflictos emocionales de una esposa desquiciada (Lawrence), la ambición de pertenencia de una calculadoraamante (Adams) y las ansias de protagonismo de un oportunista (Cooper).
“Siempre creo primero en los personajes y son ellos los que luego llevan la historia”, explicó Russell.
llevan la historia”, explicó Russell. “Igual que El ganador no era una película sobre boxeo o El lado luminoso de la vida no era una cinta sobre enfermedad mental ni una comedia romántica”, añadió.
Efectivamente, Escándalo americano vuelve a establecerse en la imprecisión de géneros, en el cruce de la intriga criminal con la comedia sofisticada.
“Más allá de esa estética colorista y brillante, lo interesante de este filme es quitarles la máscara a los personajes para ver qué hay detrás. Rodar el filme era también una continua sorpresa por ver cómo lospersonajes salían adelante”, aseguró Bale, quien definió los años ’70 como “un Halloween que duró una década”.
Según Adams, “aunque todo parezca muy excesivo, la vida real no siempre es algo tranquilo y asentado, sino que esta exageración de la película es un ejemplo de cómo puede ser a veces la realidad”.
Una realidad, eso sí, condimentada por la música de Duke Ellington, Donna Summer o Ella Fitzgerald, y que le ofrece la oportunidad a Adams de lucir un deslumbrante vestuario.
Ella prefiere, no obstante, centrarse en la profundidad de su personaje. “David nos ha regalado personajes multidimensionales y no es tan fácil encontrar personajes femeninos así, gracias David”, añadióla actriz que ya trabajó con Rusell en El ganador y para la que estaba cantada una quinta nominación al Oscar. También se luce en Ella, de Spike Jonze, que llegará el 6 de marzo a nuestro país.
Lawrence, que vuelve a tener un momento musical destacado en Escándalo americano al ritmo de Live and let die, también agradeció a Russell su capacidad para “hacer que las escenas sean muy distintassobre el papel a como son luego en el rodaje, cuando él te lanza sus ideas sobre la marcha”.
Y Cooper, que también le debe a Russell su puesta de largo como actor de prestigio con El lado luminoso de la vida, definió su caricaturesco personaje como “un niño pequeño, que quiere ser reconocido, ser parte del mundo”.
Después de tanta pleitesía, fue David O. Russell el que quiso agradecer al fantástico reparto. “Todos ellos tienen en común una pasión atlética por su trabajo”, concluyó el director.
Dos puntos
Al servicio de su personaje. Christian Bale engordó 40 kilos y se rasuró el pelo para meterse en el papel del brillante sinvergüenza Irving Rosenfeld en esta película de David O. Russell.
Vestuario original. El diseñador Michael Wilkinson se dio un festín en la antigua bodega de ropa de Halston, a la que pudo acceder para la película, y vistió a Amy Adams con piezas auténticas de los ’70.
El tiempo de los amantes: El director francés Jérôme Bonnell logra retratar los diálogos y encuentros de una ocasional pareja en su viaje en tren con total romanticismo. Se proyecta sólo en el cine Universidad. Entre sus manos: La vida de un Don Juan retrata el actor Joseph Gordon-Levitt en su primera incursión detrás de cámaras. Actúa junto a Scarlett Johansson. Llega sólo al Village del Mendoza Plaza Shopping. Jack Ryan: Código Sombra: Basada en el personaje literario ideado por Tom Clancy, esta vez será un analista financiero que descubrirá una conspiración terrorista que pretende devaluar el dólar para destruir la economía de Estados Unidos. Ladrona de libros: Mientras vive en carne propia los horrores de la Segunda Guerra Mundial en Alemania, la pequeña Liesel encuentra consuelo robando libros y compartiéndolos con otros. La Muerte es la narradora de la historia.