“Vamos a ayudar para que el presidente Milei gane las elecciones, porque el mercado está apostando en contra. El problema es que el mercado ve un futuro promisorio pero mira por el espejo retrovisor y desconfía del pasado de Argentina”. Palabras más, palabras menos, es lo que dijo Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, al momento de anunciar la ayuda directa para Argentina, algo que no se daba desde la ayuda similar que EE.UU. tuvo para con México en 1994/1995.
Milei tiene crédito, Argentina tiene prontuario
Milei inspira confianza; la Argentina, sospechas. La ayuda de Estados Unidos no es un cheque en blanco: pide tiempo, reglas y conducta

Trump confía en Milei. En cambio, el historial de Argentina genera incertidumbre en EE.UU. y los mercados, sostiene Daniel Garro.
Digamos que la lectura es clara: Milei es el que tiene crédito internacional pero capitanea un país que tiene prontuario.
Historia de un prontuario
Argentina es, junto a Ecuador, el país que más defaults ha tenido en la historia: 10; es más, si sumamos como default el “reperfilamiento” de Macri y Lacunza (que así debería ser), serían 11 y estaría primero en el mundo. El punto clave es que todos los países tuvieron el 80%/90% de sus defaults de 1950 para atrás, mientras que Argentina los ha tenido de 1950 a la fecha. En la memoria del mercado el país defaulteador por excelencia es Argentina, no el resto.
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Con cada nuevo gobierno, el mercado está a la espera de en qué momento se anuncia un nuevo default, un nuevo “canje” obligatorio, “reperfilamiento” y cuanto nombre se le ponga a un nuevo incumplimiento en el pago de la deuda pública. Si a eso agregamos que desde 1929 Argentina ha vivido en promedio en una recesión cada 3 años (también lidera el mundial de países en recesión), incumplimientos de fallos en estrados judiciales de todo el mundo (YPF, cupón PBI, privatizaciones, etc.) y violaciones a los derechos de propiedad de todo tipo (AFJP, Cepo, etc.), claramente tanto el mercado como Bessent no hacen más que señalar una verdad absoluta: Argentina es sinónimo de incumplimiento de lo pactado, un delincuente institucional crónico.
Milei, ¿última oportunidad?
Tanto el gobierno de EE.UU. como el propio Trump confían en Milei, no en Argentina. Es por eso que han decidido generar un apoyo sin precedentes cercanos en el tiempo, para que el mercado confíe en una nueva pero última oportunidad de hacer que Argentina sea un país serio, cumplidor y con futuro.
De qué se trata esa “ayuda”:
- Swaps de monedas por unos U$S 20.000 millones con el fin de capitalizar aún más al BCRA (algo similar al que hoy tiene con China). Esto es como un “descubierto”, sino lo usa no paga intereses (todavía no se conocen detalles).
- Potenciales compras de deuda soberana de Argentina, directamente realizadas por el Tesoro de EE.UU., tanto en el mercado primario como en el secundario. El objetivo aquí es que Argentina tenga avales para poder reestructurar su deuda soberana a plazos más largos y tasas más bajas. Hoy Argentina puede hacer frente a los intereses de la deuda, pero se complica el pago de capital porque el superávit fiscal es escueto (a pesar de haber bajado la deuda total en aproximadamente unos U$S 50.000 millones, de U$S 500.000 millones que la recibió a U$S 450.000 millones que está hoy). Esto obliga a tener que hacer “roll over” de la parte de capital, el cual con un Riesgo País en 1.000 puntos básicos se hace imposible (debería bajar a por lo menos 450 pb).
- Préstamo directo del Tesoro de EE.UU. por medio del Fondo de Estabilización que posee para casos muy especiales. La idea aquí es que si fuera ya muy necesario, habría un aporte directo importante para Argentina para poder pagar deuda vieja, si la reestructuración fallara de algún modo.
Esta diagramación financiera tiene un propósito clave: no necesita pasar por el Congreso para llevarse a cabo, porque no implica nueva deuda, sólo ayuda a posponer pagos e incluso a bajar el stock total de deuda, al aumentar su “duration” (plazos más largos) y seguramente tasas más bajas. Aquí está la muestra de lo dicho antes; Milei es el crédito.
Argentina deberá elegir entre el futuro o el pasado
Las elecciones de octubre del 2025 pasan a tener una importancia muy fuerte y muy decisiva, a diferencia de otras elecciones intermedias. Cuando una familia ha vivido del robo toda su vida, es muy difícil hacer que vuelvan al trabajo para vivir, esto es Argentina desde 1916 a la fecha (con el sólo interregno de Alvear), con un Congreso y una Justicia llena de “piqueteros” que obstaculizan el proceso hacia ese futuro, con leyes/proyectos que sólo aumentan gasto público y/o impuestos (a nivel provincial y municipal peor aún, no parecen entender el momento) para seguir viviendo del Estado y del sector privado.
La potencialidad está. Gracias al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), por ejemplo, han llegado inversiones a Argentina apostando a ese futuro, y esperan el resultado de las elecciones para realizar la apuesta definitiva. El acuerdo con EE.UU. ayuda a que el mercado, que confía en Milei, comience a confiar también en Argentina y termine de una buena vez de agregar pasado a su prontuario.