Para el director del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Juan Curutchet, el país "no necesita" recurrir "desesperadamente al FMI". Aunque admite que el nuevo préstamo que negocia el Gobierno fortalecerá las reservas en dólares y así se podrá avanzar en un plan en etapas para levantar el tan discutido cepo cambiario.
Juan Curutchet, director del BCRA: "Los que apostaron a que Milei no llegaba a Semana Santa, perdieron"
Asegura que U$S 20 mil millones del FMI "es un buen número" para las reservas. Y que el acuerdo permitirá al BCRA levantar el cepo. Pesos, dólares y algo más

Para el director del BCRA, la volatilidad económico-financiera en torno al acuerdo con el FMI "permitió a algunos posicionarse, y a otros desarmar posiciones"
Foto: Martín Pravata /Diario UNOCurutchet estuvo en Mendoza a una semana de aprobarse en la Cámara de Diputados el DNU que habilita un acuerdo con el FMI, que disparó una fuerte volatilidad y obligó al BCRA a vender más de U$D 1000 millones. Y, en simultáneo con la reunión entre el Gobierno y el staff del Fondo en Washington para ultimar detalles, dialogó con Diario UNO.
"Más allá del FMI, lo importante es que el Gobierno tiene la convicción de ser ordenado, racional en lo económico, tener equilibrio. Lo pida o no el Fondo, es lo que corresponde para ser un país serio y crecer", introdujo el directivo, antes de disertar invitado por la Fundación Apertura Republicana, cuyo referente en Mendoza es el legislador Guillermo Mosso.
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Asimismo, enfatizó que "tampoco tenemos apuro con el acuerdo. Como se avanzó mucho hay sensación de inminencia. Pero no necesitamos desesperadamente ir al Fondo; sería útil para el fortalecimiento de reservas porque permitiría avanzar en un cronograma de flexibilización cambiaria, que vamos a hacer tarde o temprano".
-Las reservas del BCRA hoy equivalen al 28% de lo que eran al inicio de la gestión. ¿Qué tanto puede ayudar el nuevo préstamo a fortalecerlas?
-Estructuralmente, la balanza comercial es favorable. Y si no fuera por la desconfianza que muchas veces nos ha golpeado la cuenta corriente tampoco debería tener problemas. Si los tiene es porque se importa mucho y la economía está creciendo. Entonces, en un modelo que deja al sector privado trabajar el tema reservas tiene otra lectura: con cepo el Estado debe entregar los dólares, en una economía libre es un problema de cada uno para importar y exportar. Está bien tener fortaleza, pero no hay un objetivo en cuanto a números.
-Pero con 30 mil millones de dólares de reservas brutas ¿contar con unos 20 mil de fondos frescos es suficiente para eso y a la vez levantar el cepo?
-Todavía tenemos un problema de stocks heredado: dividendos que no pagan las compañías, cuestiones "intercompany" (giros de divisas), las importaciones anteriores a diciembre del 2023... algunos de esos temas fueron desarmándose pero otros están todavía. Hay que preservar la calidad de vida de los argentinos en una situación de inestabilidad, por eso es que no puede levantarse el cepo cambiario de golpe.
"Como deportista en pretemporada, el BCRA deber fortalecer sus músculos"
-¿Cómo definiría el contexto monetario y cambiario actual?
-La situación es mucho menos compleja que en diciembre del 2023. El mecanismo de relojería que tenía la bomba en ese momento, con una emisión que multiplicaba por 3 la demanda de pesos de la gente ya se desarmó. Por eso son cuestiones que tienen una dimensión mucho menos dramática que en el pasado, con un Estado que enfrentaba un déficit sin un esquema monetario rígido y era inconsistente.
-Sin embargo, con la volatilidad generada por la aprobación o no del DNU para el acuerdo el BCRA debió sacrificar más de 1.000 millones para aquietar las aguas...
-Pero no es sólo eso. Hay operaciones legítimas que tenemos que honrar: alguien que está importando y apura la operación a partir de cierta lectura económica, un exportador que no liquida porque cree que el mes próximo puede obtener un mejor precio... si se presenta la operación, en este modelo monetario y cambiario, debemos honrarla
-Así y todo, creció la importación desde China 128% interanual y hubo que intervenir en el mercado de cambios vendiendo ¿Cuánto poder de fuego perdió el BCRA?
-No hay ciclo de crecimiento en Argentina si aumento de importaciones. Hay que ver qué: si son bienes de capital que ingresan al sistema productivo no necesariamente es malo. El Banco Central tiene más poder de fuego que en 2024, y menos que dentro de un año. Es como un deportista en pretemporada que debe fortalecer sus músculos.
Con la guerra comercial en el mundo y lo que puede pasar con tarifas, hay factores exógenos que también complican. La sensación es que Argentina puede hacer los deberes, tener crecimiento del PBI y así y todo tener turbulencias.
Inflación y la relación peso-dólar
El Gobierno sostiene su plan económico en 3 pilares, y dos (el monetario y cambiario) son el timón del Banco Central, que hace a su vez una bandera del ancla inflacionaria. Un ancla que en parte pone en duda el movimiento de precios en lo que va del año.
-Con el movimiento del IPC (Índice de Precios al Consumidor) desde enero ¿el ajuste de tasa es una alternativa a la que el Banco puede volver a echar mano?
-Lo del IPC está muy atado a lo estacional, con lo que pasó con la carne y en el rubro verduras. Los instrumentos están, pero no hay que dramatizar: de lo que veníamos, un 0,4% mensual....En el mundo, un 2,4% de inflación mensual es escandaloso, para Argentina es entrar a una senda virtuosa pero de ningún modo llegamos, queremos perforar ese nivel
-De hecho, el presidente ha insistido en que el objetivo es inflación 0. Pero ¿cuál es el parámetro para decidir o no intervenir?
-No tenemos un esquema rígido. Piense que decían que no se podía perforar el 4% y se perforó, también con el 3. Ahora que superó el 2% también se va a lograr. Voy a repetir algo que dice Juan Carlos De Pablo: en la vida se proyecta pero suele haber contratiempos que obliga a cambiar. ¿Qué hará el presidente y este Gobierno si hay dificultades? Redoblar el compromiso con el equilibrio fiscal y bajar el costo argentino. Puede ser que uno vea los números y considere alguna variable que cambió, pero estamos convencidos del rumbo.
-Pero el equilibrio fiscal fue la primera fase del plan, con "la motosierra a full"
-Es permanente. Quizá ahora sea de "sintonía fina" como se llamaba en otra época. Se trata de ser consistentes.
-¿Y qué perilla o botón de las tres que tiene el tablero es el momento de tocar?
-El Banco Central muchas veces puede operar sobre las tasas de cambio nominales, en buena medida las reales las da la economía real, como ve con el tipo de cambio. Quitamos las tasas de interés de referencia mínimas y topes máximos: hay que dejar que opere el sistema.
El Estado dejó de ser aspiradora de recursos; si quieren fondeo los bancos tendrán que ofrecer más interés al ahorrista y verán a qué tasa colocan. A mediano plazo, seguirán bajando
Crawling-peg, "flotación" cambiaria ¿y chau cepo?
El dólar en una economía como la argentina está siempre en la mente de los tomadores de decisiones. Y, luego de una etapa de quietud, vuelve a recuperar protagonismo.
-¿Están dadas las condiciones para dejar atrás la "mini-devaluación" (crawling-peg) mensual del 1% para ir de nuevo a una flotación cambiaria o por bandas del dólar?
-Son distintos mecanismos de flotación "sucia" que ofrece la doctrina, y bueno....Esta es una gestión que no anticipa eso.
-¿Depende de levantar el cepo? O puede darse antes?
-Cada vez que vimos la oportunidad de hacer modificaciones las hicimos. Como pasó a fin de año, con la posibilidad de que las importaciones de las pymes puedan anticipar el 20%. También acortar los plazos del "parking" (la "estadía" en bonos en pesos que aplica a la compra y venta de dólar MEP), lo que permitió arreglar el gran desorden que había con las importaciones: había 65 mil millones de dólares en operaciones concretadas sin pagar, y 40 mil con atrasos. Era una catástrofe, porque amenazaba la cadena de suministros.
-No es fortuito, sino que lo trae el calendario, pero ¿la liquidación de divisas de la cosecha gruesa trae alivio?
-Está bien, se da todos los años. Lo importante es haber transcurrido el período hasta la liquidación. Creo que a las señales de precios la economía real ha respondido bien, y cuando hay escepticismo se entiende: el país es como una persona que vivió muchos años con una adicción y que necesita un tiempo largo de demostrar conducta para ser creíble.
-Pero tantos tipos de cambio, como el dólar soja o el "blend" por nombrar algunos, alimenta ese escepticismo. Y la especulación a la hora de liquidar según su cotización
-No nos vamos a enojar. Es legítimo. Hay gente que vive de eso. Ahora bien, el que apostó contra el plan económico perdió mucha plata. ¿Cuánto perdió el que le hizo caso a los agoreros que decían "Milei no llega a Semana Santa"? Los economistas que dijeron cosas inexactas no se hacen cargo.
-La devaluación es un fantasma que sobrevuela todos los ciclos de la historia económica argentina, la actual gestión comenzó así. Y ahora vuelve ese "ruido"
-Fue una corrección necesaria para anclar expectativas en la unidad de cuenta, que es el dólar. En países normales, la unidad de cuenta es su propia moneda y la extranjera puede ser referencia de valor. Acá sube el dólar y suben los precios, lo que en Brasil no pasa, por ejemplo. Es lo que empezó a desacoplarse con el crawling-peg del 2% primero y 1% después.
En una economía ordenada, determinar el precio real del dólar es muy difícil. No hacemos pronósticos acerca de la competitividad argentina...
-Pero el 2 y ahora el 1% mensual puede quedarse corto
-Creemos que los precios tienen que converger ahí, y bajar el costo argentino. Y el sector privado debe entender que la inflación no va a esconder las ineficiencias de cada sector. En el mundo se compite, tenés que hacer lo que tenés que hacer sin esperar una devaluación que complica el salario real de los argentinos y las jubilaciones.
-Y aún con todos los "deberes hechos" y el rumbo elegido ¿cómo se despeja la incertidumbre y la volatilidad como la que alteró variables y decisiones la semana pasada?
-Esa especulación permite posicionarse antes, o desarmar una posición de inversión. Ganar o perder
-Sólo negocios de oportunidad
-O no. Una cuestión de expectativas.